El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha pedido este domingo una operación conjunta por parte de las fuerzas de seguridad, la Fiscalía y la petrolera estatal Ecopetrol con objeto de desmantelar un presunto entramado criminal que estaría robando "cerca de 123.700 barriles" de combustible "cada mes"."Cada mes estarían siendo hurtados cerca de 123.700 barriles de productos refinados --gasolina, diesel y nafta--, importados o producidos por Ecopetrol", ha señalado el mandatario en un mensaje en redes en el cual ha calificado de "absolutamente alarmante" a la información que ha dicho recibir sobre el referido robo.Los hechos delictivos a que alude el dirigente estarían ocurriendo, según ha precisado, "solamente en un poliducto de 14 pulgadas que conecta Pozos Colorados, en (la ciudad caribeña de) Santa Marta, con el interior del país" y las pérdidas se concentran en los departamentos de Cesar y Magdalena, en el noreste del país."De mantenerse este ritmo, estaríamos hablando de más de 1,5 millones de barriles al año, con pérdidas superiores a 500.000 millones de pesos (unos 139 millones de euros) para Ecopetrol y, por tanto, para la Nación", ha advertido.Como agravante, el jefe del Ejecutivo colombiano ha agregado que los combustibles sustraídos "son utilizados como insumos en el procesamiento ilícito de cocaína", en la medida en que "los delincuentes estarían utilizando las denominadas 'caravanas de la muerte' para cargar, transportar y escoltar el combustible hurtado, llegando a movilizar hasta 600 vehículos, muchos de ellos con destino (a la convulsa región del) Catatumbo".En paralelo, el líder ultraderechista ha alertado de la "crítica" situación que existe con relación al "apoderamiento ilegal de crudo en diferentes regiones del país". "Tenemos antecedentes gravísimos como el Oleoducto Trasandino y la situación del Caño Limón-Coveñas en el Catatumbo, donde la acción criminal ha afectado severamente la operación".Por todo ello, remarcando que "esto tiene que acabarse", De la Espriella ha ordenado una operación conjunta de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, articulada con Ecopetrol, la Fiscalía y las demás autoridades competentes para "atacar integralmente esta economía criminal"."No quiero que persigamos solamente al que perfora el tubo. Hay que desmantelar toda la cadena: quién financia, quién hurta, quién almacena, quién transporta,…
El 23 de agosto de 2026, Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia, utilizó su cuenta oficial en X para dirigirse públicamente al ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora López, al Comandante General de las Fuerzas Militares, el mayor general Erik Rodríguez y al director general de la Policía Nacional, mayor general Alejandro Barrera. En su mensaje, el mandatario denunció que la información recibida sobre el hurto de combustibles y crudo en el país alcanzó niveles críticos. Con base en datos citados por el presidente, cada mes se estarían robando cerca de 123.700 barriles de productos refinados, incluyendo gasolina, diésel y nafta, importados o producidos por Ecopetrol.De la Espriella precisó que estas pérdidas se concentran, principalmente, en un poliducto de 14 pulgadas que conecta Pozos Colorados, en Santa Marta, con el interior del país.
Los departamentos más afectados serían Cesar y Magdalena. “De mantenerse este ritmo, estaríamos hablando de más de 1,5 millones de barriles al año, con pérdidas superiores a $500.000 millones para Ecopetrol y, por tanto, para la Nación”, enfatizó el jefe de Estado.Vínculos entre el robo de combustibles y las cadenas del narcotráficoEl presidente advirtió que la gravedad del fenómeno aumenta por la presunta utilización de estos combustibles robados como insumos en el procesamiento ilícito de cocaína. El mandatario solicitó determinar qué cantidad del combustible hurtado termina en manos de organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico y cuáles serían las estructuras responsables de su adquisición y transporte.
De la Espriella describió la existencia de las llamadas “caravanas de la muerte”, compuestas por hasta 600 vehículos que movilizarían el combustible hurtado, muchos de ellos con destino al Catatumbo.“Si confirmamos que gran parte de este combustible está alimentando los complejos de producción de cocaína, entonces no estamos solamente frente a un gigantesco robo a Ecopetrol: estamos frente a una cadena criminal que puede estar conectando el hurto de hidrocarburos con el narcotráfico y la financiación de organizaciones armadas terroristas”, declaró el presidente en su publicación.Operación conjunta y articulada para atacar la cadena criminalLa ofensiva ordenada exige la coordinación entre las Fuerzas Militares, la Policía Nacional, Ecopetrol, la Fiscalía General de la Nación y otras autoridades competent…
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