La Audiencia Provincial de Melilla ha ratificado una sentencia que obliga a un hombre a abonar una pensión alimenticia de 250 euros mensuales por cada uno de sus dos hijos tras su proceso de divorcio. La resolución judicial mantiene el monto establecido inicialmente, desestimando la pretensión del progenitor de reducir la cuantía basándose en sus supuestos bajos ingresos.
El tribunal fundamentó su decisión señalando que el hombre no logró acreditar de manera suficiente sus ingresos reales durante el proceso. Al no presentar pruebas concluyentes sobre su situación económica, la justicia ha determinado que la cifra fijada sigue siendo la adecuada para cubrir las necesidades de los menores.
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