Paqui GallegoMadrid, 15 sep (EFE).- La Audiencia de Madrid celebra esta semana un juicio que se ajustaría al guion de una buena serie o película: cuatro procesados se enfrentan a 11 años de cárcel y una multa de 40 millones de euros acusados de trasladar 400 kilos de cocaína desde Colombia hasta España para que luego unos compinches, que resultaron ser policías encubiertos, la llevaran a la Costa del Sol.Estos agentes encubiertos, con nombres en clave como Croca, Souba, Estrella, Lego o Portobello, han relatado este martes -en la segunda sesión del juicio- cómo "por orden de la superioridad" se relacionaron con los supuestos narcotraficantes para hacerles creer que trabajarían para ellos y así detenerles con todas la pruebas posibles, lo que acabó pasando el 7 de junio de 2023.Para ello mantuvieron varios encuentros en un centro comercial, luego participaron en la comprobación de la calidad de la droga por parte de un 'químico' de la organización criminal, pidieron el pago de 150.000 euros por sus supuestos honorarios y se aseguraron de que uno de los implicados, ahora fugado, recogiera 200 kilos de cocaína para practicar las detenciones."El agente encubierto se juega la vida", ha recordado el magistrado que preside el tribunal, David Cubero, a una letrada de la defensa que preguntaba sobre detalles que uno de los agentes ha asegurado que no conocía.En esta causa había seis acusados, todos ellos arrestados tras la operación y que entraron en prisión provisional un tiempo, pero dos han huido: uno hace tiempo y el otro (Said, alias el Jeke), hace unas semanas en la propia Audiencia Provincial: aprovechó que se convocó una comparecencia para decidir si ingresaba en prisión de nuevo, antes del juicio, para huir.Nadie lo esperaba porque había cumplido hasta entonces con todas las medidas exigidas para su control y ese día hasta había entregado su DNI a los funcionarios, tras lo que se levantó de su silla momentáneamente y ya no volvió, han detallado a EFE fuentes jurídicas.Ese fue otro de los capítulos de este proceso judicial, que comenzó en 2023 tras la detención de los presuntos implicados y que ahora sienta en el banquillo a los cuatro supuestos narcos conocidos como Kalimán y Hermano (ambos hermanos), Conde y Mayor.La Fiscalía pide para cada uno 9 años de cárcel por un delito contra la salud pública, 2 años por pertenencia a grupo criminal y que paguen una … Agentes encubiertos que participaron en una operación de entrega controlada han detallado en el juicio la operación policial que se llevó a cabo en 2023 contra seis acusados de integrar presuntamente una organización que pretendía introducir en España unos 400 kilos de cocaína procedentes de Colombia destinados a Madrid y la Costa del Sol.La Fiscalía solicita para cada acusado nueve años de prisión y una multa de 40 millones de euros. Por el delito de pertenencia a grupo criminal reclama otros dos años de prisión.En las cuestiones previas planteadas, las defensas han cuestionado, entre otros aspectos, la competencia de la Audiencia Provincial de Madrid para enjuiciar los hechos y han interesado que el procedimiento sea asumido por la Audiencia Nacional.Los abogados también han impugnado la actuación de los agentes encubiertos al considerar que la autorización de la Fiscalía Especial Antidroga no era suficiente y que determinadas diligencias debían haber sido autorizadas por un juez.
Las defensas cuestionan así la validez de parte de las actuaciones practicadas durante la investigación y de las pruebas obtenidas a partir de ellas.El procedimiento se sustenta, entre otros elementos, en las vigilancias y seguimientos policiales realizados durante la operación. Los seis acusados, dos de ellos huídos de la Justicia, niegan su participación en los hechos y está previsto que presten declaración ante el tribunal dentro de unos días, una vez que avance la práctica de la prueba.En la sesión, han comparecido los agentes encubiertos que se infiltraron para llevar a cabo las detenciones, detallando las comunicaciones, reuniones y las entregas de droga que mantuvieron con los procesados. "Vamos a enviar 400 kilos de coca por Barajas", le comentó uno de los acusados a uno de los agentes infiltrados.OPERACIÓN CONTROLADA POR INFILTRADOSSegún el escrito de acusación, al que tuvo acceso Europa Press, los procesados habrían participado en la recepción y adquisición de una partida de 400 kilos de cocaína enviada desde el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá hasta Madrid-Barajas mediante una operación de entrega controlada, autorizada tanto por las autoridades colombianas como por la Fiscalía Especial Antidroga española.Los otros 100 kilos de la partida, hasta completar los 500 paquetes enviados desde Colombia, estaban destinados a otro grupo asentado en Marbella y no fo…
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