Madrid, 8 sep (EFE).- El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha avisado que no piensa "tolerar ninguna duda, ningún comentario" sobre la integridad territorial española, refiriéndose a las reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla de dos ministros marroquíes, afirmaciones que -ha dicho- "degradan" la relación bilateral.Albares, en una entrevista en TVE, ha explicado además que viaja este martes a Bruselas para defender un mejor "anclaje" de Ceuta y Melilla en la UE y planteará que lo importante es que no se repita otra entrada masiva de inmigrantes como la sucedida el 30 y 31 de julio.Analizará también con varios comisarios europeos cómo se puede reforzar el dispositivo de frontera o cómo "reforzar", entre otras cosas, la actividad económica" de Ceuta y Melilla, por ejemplo, explorando su entrada en la unión aduanera.Ha insistido en que la especificidad geográfica de las dos ciudades hace que se trate de la frontera "más compleja de gestionar de todo el planeta" y eso Bruselas tiene que tenerlo en cuenta, ha señalado.Del mismo modo, ha asegurado que no se puede "certificar" quién estuvo detrás de la entrada masiva de migrantes y sobre la investigación penal abierta en la Audiencia Nacional de este episodio tras apreciar una "clara e indudable gestión favorecedora" de Marruecos, Albares ha recalcado que cuando él pidió explicaciones a su homólogo marroquí, le respondió que "por supuesto, no estaban detrás de todo esto".En todo caso, ha señalado que lo que el Gobierno busca son "certezas" para poder tomar las decisiones en consecuencia y al mismo tiempo ha subrayado que Ceuta y Melilla son un asunto de Estado, reclamando así a todas las fuerzas políticas y al poder judicial "responsabilidad y unidad" y ha asegurado que el Gobierno está en encontrar las soluciones para no vuelva a suceder.Respecto a la victoria del partido ultraderechista AfD en la región alemana de Sajonia-Anhalt, el ministro ha asegurado estar preocupado porque no hay "mayor amenaza" para la UE que la extrema derecha, que, en conexión con otras fuerzas externas, buscan "debilitarnos hasta hacer diluir el proyecto europeo".Esas fuerzas, según Albares, han estado muy activas en la crisis de Ceuta, pretendiendo dividir a los españoles y a los europeos: "No podemos permitirlo, está en juego nuestra propia estabilidad y el ser soberanos". El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha advertido de que las declaraciones reivindicando Ceuta y Melilla por parte de ministros marroquíes, por mucho que se produzcan en medio de la campaña para las elecciones del 23 de septiembre, "degradan la relación bilateral", al tiempo que ha recalcado que España no hablará "nunca jamás" sobre esta cuestión.Ese es el mensaje que ha hecho llegar a su homólogo marroquí, Naser Burita, después de que varios ministros marroquíes hayan vuelvo a poner sobre la mesa la reivindicación sobre ambas ciudades autónomas, a quien ha dejado muy claro que "son absolutamente inaceptables"."Ceuta y Melilla son España. Y ni hemos hablado, ni hablamos, ni vamos a hablar nunca jamás con Marruecos sobre nuestra integridad territorial", ha recalcado tajante Albares, en una entrevista en La1, recogida por Europa Press.El ministro ha explicado que así se lo ha trasladado a Burita, quien le ha hecho ver que se producen en un "contexto electoral", que los ministros que las han hecho no las hacen en calidad de tales sino como representantes de distintos partidos políticos y que "desde luego esa no es la posición oficial".Albares ha asegurado que no le sirve esa explicación y que, "independientemente del contexto electoral", declaraciones como las que se han venido produciendo "degradan nuestra relación bilateral".
"Me van a encontrar siempre enfrente", ha afirmado rotundo, asegurando que piensa "tolerar ninguna duda, ningún comentario sobre nuestra integridad territorial".MARRUECOS NO ESTUVO DETRÁS DE LA AVALANCHAEn cuanto a la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio, el ministro ha indicado que llamó inmediatamente a su homólogo marroquí quien le aseguró que "por supuesto ellos no estaban detrás". Asimismo, ha añadido, Burita le dijo que "inmediatamente desplazaban todos los medios necesarios para poder cortar ese flujo que era masivo y que, en un momento dado, desbordó a todo el mundo".Así las cosas, ha sostenido que el Gobierno no puede "certificar quién está detrás de esto" pero lo que sí está claro es que hubo "un movimiento absolutamente inusual en redes" en los días previos pero sobre todo el 30 de julio que traslada el mensaje de que la frontera está abierta después de que se hubiera ido "deformando" la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio."La clave está en las redes…
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