El Gobierno de Etiopía cerró su Embajada en Eritrea, expulsó a diez diplomáticos eritreos y recibió como respuesta la ruptura de relaciones diplomáticas anunciada por Asmara, en plena escalada de los combates entre las fuerzas federales y la alianza opositora encabezada por el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF).El Ministerio de Exteriores etíope informó que retiró su representación de Asmara por “los actos directos e indirectos de hostilidad y beligerancia de Eritrea contra Etiopía”. La decisión afectó a la misión diplomática reabierta en 2018, cuando el acercamiento entre ambos gobiernos puso fin a años de enfrentamientos y precedió a la concesión del Premio Nobel de la Paz al primer ministro etíope, Abiy Ahmed.Adís Abeba también declaró persona non grata a diez funcionarios de la Embajada eritrea y de la representación de ese país ante la Unión Africana. Las autoridades les concedieron 48 horas para abandonar el territorio etíope.
El Gobierno sostuvo que los diplomáticos participaron en actividades que supusieron una amenaza directa para la seguridad nacional y vulneraron la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.La medida provocó una reacción inmediata de Eritrea. Su Ministerio de Exteriores comunicó que rompió los vínculos formales con Etiopía y presentó la decisión como una respuesta equivalente a la expulsión de sus funcionarios. “Eritrea no tiene más remedio que responder con reciprocidad y romper todas las relaciones diplomáticas con Etiopía, con todas las consecuencias negativas que ello conlleva”, indicó el comunicado.Por su parte, el ministro de Información eritreo, Yemane Meskel, confirmó que la salida de la totalidad del personal diplomático de su país implicó el cierre de la Embajada de Eritrea en Adís Abeba.
El Gobierno de Asmara rechazó las imputaciones formuladas por las autoridades etíopes y sostuvo que la hostilidad procedió del país vecino.En su declaración, Eritrea acusó a Etiopía de perseguir desde hacía tres años una política de confrontación destinada a lograr acceso soberano al mar Rojo. Asmara afirmó que Adís Abeba pretendió obtener puertos y zonas costeras eritreas mediante una invasión, en referencia a las tensiones por el puerto de Assab. Etiopía, sin salida al mar desde la independencia de Eritrea en 1993, consideró ese acceso una cuestión vinculada a su seguridad y su economía.El Ejecutivo eritreo ta…
Las autoridades de Etiopía han anunciado este viernes el cierre de su Embajada en Eritrea así como la expulsión de diez diplomáticos eritreos de su territorio, en respuesta a lo que ha denominado "actos directos e indirectos de hostilidad", en medio de la ofensiva lanzada hace una semana por el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) en el norte del paíss.El Ministerio de Exteriores etíope ha señalado en un comunicado difundido en sus redes sociales que el cierre de su Embajada en Asmara responde a "los actos directos e indirectos de hostilidad y beligerancia de Eritrea contra Etiopía".En la misma nota, ha indicado que los diez diplomáticos eritreos en Adís Abeba han sido declarados "persona non grata (...) por su participación en actividades que suponen una amenaza directa para la seguridad nacional de Etiopía, lo que constituye una violación de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas", ordenando así su expulsión de territorio etíope en un plazo de 48 horas."Etiopía insta al Gobierno de Eritrea a que ponga fin a todos los actos contrarios a los principios que rigen las relaciones entre Estados soberanos. Valora sus sólidos lazos históricos, culturales y entre los pueblos con Eritrea y siempre ha dado prioridad a la coexistencia pacífica, la estabilidad regional y la integración", ha asegurado la cartera diplomática.La respuesta de Eritrea ha venido de su ministro de Información, Yemane Meskel, quien ha anunciado la ruptura de relaciones diplomáticas con el país vecino, advirtiendo de "todas las consecuencias negativas que ello conlleva".En un comunicado ha defendido que "no tiene más remedio" que responder con reciprocidad, asegurando que es Adís Abeba quien "lleva tres años aplicando una política de hostilidad incesante -en la práctica, una declaración de guerra pronunciada públicamente- contra Eritrea, con el objetivo de 'conseguir el acceso soberano al mar' mediante la invasión de puertos y zonas costeras soberanas eritreas"."Paralelamente a estas intenciones agresivas, Etiopía ha ido más allá al acoger, entrenar y suministrar armas a una serie de lo que denomina 'grupos armados de la oposición eritrea', con el fin de avivar el conflicto interno para lograr un 'cambio de régimen' en Eritrea", ha manifestado, antes de defender que Asmara ha estado actuando con "paciencia y moderación" para evitar una "peligrosa" escalada.El cruce …
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