En Higüey, principal centro urbano y económico de La Altagracia, los cortes de energía eléctrica de hasta 16 horas han alterado la rutina de hogares y comercios. Las interrupciones, que combinan trabajos programados y averías, obligan a muchos negocios a destinar parte de sus ingresos a combustibles, plantas eléctricas e inversores para mantener sus operaciones.Dirigentes comunitarios de distintos barrios señalaron que algunos cortes comienzan a las 9:00 am y se extienden hasta las 6:00 pm. En otros casos, las fallas ocurren durante la noche y el restablecimiento del servicio puede tardar un día o más.
Los reclamos se concentran en sectores como Villa Guerrero, Villa María, Villa Cerro, Los Morales, Elio María Montás, La Pangola y Cerro Lindo, según una publicación de Diario Libre.Los residentes atribuyen parte de los problemas a transformadores que no soportan la demanda de las viviendas conectadas. Cuando un equipo presenta una falla, el servicio queda interrumpido mientras se realizan sustituciones o reparaciones. Según los comunitarios, algunas intervenciones permiten restablecer la electricidad de forma temporal, pero las sobrecargas vuelven a presentarse.Los comercios deben asumir costos adicionales para conservar sus productosEl impacto alcanza las tiendas de barrio, panaderías, salones de belleza y otros establecimientos que dependen del suministro para operar.
Los comerciantes necesitan energía para refrigerar alimentos y bebidas, utilizar herramientas de trabajo, mantener iluminación y atender a sus clientes.Propietarios de pequeños negocios indicaron que el uso de plantas eléctricas e inversores eleva sus gastos diarios. El combustible se convierte en un costo adicional para evitar pérdidas por productos dañados, sobre todo en comercios que venden alimentos perecederos o bebidas frías. Esta situación reduce el margen de ganancia y complica la operación de establecimientos con ingresos limitados.Un comerciante consultado señaló que su factura eléctrica mensual, que antes se ubicaba entre 6.000 y 8.000 pesos dominicanos, ha llegado a 20.000 pesos (aproximadamente $330) o más.
La percepción entre los usuarios es que los montos aumentan pese a la irregularidad del servicio. También cuestionan que los gastos por combustibles y reparaciones recaigan sobre negocios que ya enfrentan interrupciones durante varias horas.Los salones de belleza también regis… Apagones que, según dirigentes comunitarios, pueden extenderse hasta 16 horas, averías recurrentes y dificultades para obtener respuestas ante fallas en el servicio eléctrico mantienen en incertidumbre a residentes y pequeños comerciantes de distintos sectores de Higüey.La situación impacta a hogares, colmados, salones de belleza, panaderías y otros negocios que dependen de la electricidad para conservar alimentos, bebidas y productos refrigerados, mientras moradores también han expresado preocupación por la oscuridad que se genera durante las noches en zonas residenciales.El dirigente comunitario Ciro Valdez afirmó que los cortes programados pueden extenderse hasta 16 horas y citó tandas que van desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde, mientras que otras interrupciones se producen por averías y pueden prolongarse durante la noche.Valdez explicó que, según los reportes que recibe de las comunidades, los apagones programados son anunciados en algunas ocasiones como interrupciones para trabajos de mantenimiento, adecuación del cableado eléctrico u otras labores, pero consideró que la prolongación de los cortes mantiene a la población en una situación de incertidumbre.Entre los sectores que mencionó con problemas recurrentes figuran Villa Guerrero, Villa María, Villa Cerro, Los Morales, Elio María Montás, La Pangola y Cerro Lindo, donde, según explicó, se han presentado averías relacionadas con transformadores y sobrecargas.El dirigente sostuvo que en algunos puntos hay transformadores que no tienen capacidad suficiente para la cantidad de viviendas conectadas, por lo que cuando estos colapsan, se sustituyen o se realizan intervenciones que, según afirmó, no siempre resuelven el problema de fondo.“Lo que hacen es que van y alzan la vela con un transformador de baja potencia”, afirmó Valdez, al explicar que posteriormente vuelve a producirse la sobrecarga y el problema reaparece.El dirigente también cuestionó el tiempo de respuesta ante las averías nocturnas.
Explicó que cuando una comunidad queda sin energía y se realiza un reporte, la solución puede tardar 24 horas o más.“En el mejor de los casos 24 horas”, sostuvo, al señalar que en algunas ocasiones los residentes pueden permanecer hasta dos días sin el servicio.A esta situación, agregó, se suma la falta de un canal de comunicación directo entre las organizaciones comunitarias y Edeeste para…
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