El Ministerio de Salud (Minsa) exhortó a la población a reforzar las medidas de prevención frente a posibles mordeduras de animales ponzoñosos, como arañas y serpientes, ante el incremento de las altas temperaturas en diversas regiones del país. Especialistas del Instituto Nacional de Salud (INS) explicaron cómo reducir el riesgo de estos accidentes y cuáles son los signos que requieren atención médica inmediata.El doctor Cristopher Schwartz Vásquez, médico veterinario y responsable del Área de Animales Venenosos del INS, señaló que una de las especies más frecuentes en el territorio nacional es la araña casera, conocida científicamente como Loxosceles laeta. Su presencia es habitual en la costa y en distintas zonas urbanas, donde suele refugiarse en lugares oscuros y poco transitados.Este arácnido presenta una tonalidad marrón y una figura semejante a un violín en la parte dorsal.
La hembra alcanza un mayor tamaño y puede producir una cantidad superior de veneno respecto del macho. En la etapa adulta, un ejemplar puede medir entre 3 y 5 centímetros.“El peligro de estas mordeduras no debe subestimarse. La toxina de la Loxosceles puede causar dos tipos de síndromes: cutáneo, que afecta la piel, y sistémico, que puede dañar órganos vitales como los riñones y poner en riesgo la vida”, advirtió Schwartz Vásquez.El especialista explicó que las lesiones suelen producirse de manera accidental, cuando la persona aplasta al animal sin advertir su presencia.
Esto puede suceder al momento de vestirse, acostarse o manipular objetos donde el arácnido permanecía oculto. Además, indicó que estos ejemplares suelen tener mayor actividad durante la noche.“Las arañas caseras suelen aparecer por la noche; sin embargo, debido a los huaicos por el fenómeno El Niño podrían verse obligadas a salir también durante el día”, refirió el representante del INS.¿Cuáles son los signos de alarma?El doctor Manuel Espinoza, médico infectólogo del INS, detalló que una de las primeras señales de una mordedura peligrosa es la aparición de dolor intenso y progresivo en la zona afectada. También pueden presentarse hinchazón, enrojecimiento y ampollas.A estos síntomas se suman manifestaciones generales como náuseas, vómitos, fiebre, sudoración excesiva o dificultad para respirar.
En cuadros de mayor gravedad, la persona podría desarrollar necrosis, que consiste en la muerte del tejido corporal, ad… El aumento de la temperatura del mar aparece como una de las principales hipótesis para explicar la mortalidad de cangrejos pelágicos Euphylax dovii registrada recientemente en playas de Guanacaste, en el Pacífico de Costa Rica, aunque los científicos advierten que todavía no existe una causa única y definitiva que permita explicar el fenómeno.Un monitoreo realizado durante agosto encontró que el agua a 48 metros de profundidad alcanzó los 26.39 °C, una temperatura aproximadamente 9 °C superior a la registrada en años anteriores durante la misma época.El hallazgo llevó a especialistas de la Universidad Nacional (UNA) a plantear que el calentamiento, asociado al fenómeno ENOS, pudo modificar las condiciones del océano que enfrentaron los cangrejos antes de terminar en las zonas costeras.La investigadora Johanna Rojas Conejo, especialista en Calidad de Aguas del Centro de Recursos Hídricos para Centroamérica y el Caribe (Hidrocec) de la UNA, explicó que la temperatura sería apenas una de varias variables que pudieron actuar simultáneamente.A ese calentamiento se habría sumado una menor disponibilidad de alimento, además de la acción de vientos, corrientes marinas y oleaje, circunstancias capaces de reducir progresivamente las reservas energéticas de los organismos.En ese escenario, los cangrejos podrían haber perdido capacidad para desplazarse y mantenerse dentro de condiciones ambientales adecuadas.“La evidencia disponible apunta a un posible conjunto de factores: temperaturas elevadas en profundidad, cambios en la estructura de la columna de agua, menor disponibilidad de alimento y la acción posterior de vientos, corrientes y oleaje sobre organismos posiblemente debilitados”, explicó Rojas.Baja disponibilidad de alimentoEl monitoreo científico se realizó en diferentes puntos del Golfo de Papagayo, específicamente frente a Playa Ocotal, Playa Potrero y Calzón de Pobre.Los análisis detectaron bajas concentraciones de clorofila-a y fitoplancton, dos indicadores utilizados por los especialistas para estudiar parte de la productividad biológica del océano.Estos resultados alimentan la hipótesis de que los organismos pudieron enfrentar condiciones en las que existía menor disponibilidad de alimento, situación que habría contribuido a su debilitamiento antes de ser arrastrados o desplazados hacia la costa.El estudio fue desarrollado por especialistas del Hidrocec …
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