Ciudad de México, 19 oct (EFE).- La procuraduría del estado mexicano de Hidalgo abrió una investigación este lunes por la muerte de dos trabajadores que quedaron atrapados en una mina ubicada en Pachuca, en el centro del país. Las diligencias buscan esclarecer las circunstancias del accidente ocurrido este lunes en las instalaciones del barrio de San Juan, al norte de la capital de Hidalgo (centro de México), operadas por la Compañía Real del Monte y Pachuca. De acuerdo con información preliminar de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, difundida por medios locales, los empleados quedaron sepultados por el material que descargaban dos tolvas, recipientes utilizados para almacenar y verter materiales.
Las causas precisas del suceso no habían sido esclarecidas por las autoridades mexicanas. Los rescatistas recuperaron los cuerpos después de varias horas de labores, mientras personal ministerial y del Servicio Médico Forense realizó diligencias en el sitio. Por su parte, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Hidalgo informó que estableció comunicación con la representación federal de esa dependencia, al señalar que la investigación del accidente laboral corresponde al ámbito federal.
La autoridad estatal expresó sus condolencias a las familias y ofreció asesoría jurídica gratuita mediante la Procuraduría Estatal de la Defensa del Trabajo. La emergencia movilizó a bomberos, personal de Protección Civil y policías, después de que una llamada a la Policía Municipal alertara sobre dos personas atrapadas dentro de las instalaciones. Los equipos de auxilio trabajaron junto con empleados de la mina para atender la situación.
Mientras se desarrollaba el operativo, familiares se concentraron en el exterior del complejo para solicitar información sobre los trabajadores, en medio de la incertidumbre por su situación. El suceso se suma a otros accidentes mortales en la minería mexicana, como el de El Pinabete, en el estado norteño de Coahuila, donde diez trabajadores fallecieron tras una inundación el 3 de agosto de 2022. En esa misma entidad, una explosión en la mina Pasta de Conchos causó la muerte de 65 mineros el 19 de febrero de 2006, en una de las mayores tragedias del sector en el país.
La proliferación del pandillerismo urbano en la República Dominicana ha dejado de ser un mero fenómeno de criminalidad común para convertirse en un prisma sociocultural complejo. En los barrios marginales y conglomerados urbanos del país, las estructuras de las bandas de calle —desde las tradicionales facciones locales hasta aquellas influenciadas por dinámicas transnacionales— han extendido una simbología gráfica y actitudinal caracterizada por el arte corporal, la jerga, la gestualidad y la vestimenta. Sin embargo, en el centro de esta realidad se produce una distorsión profunda: la confusión sistemática entre la pertenencia activa a una estructura delictiva y la simple adopción mimética de sus códigos estéticos por parte de jóvenes ajenos al crimen.Esta mímesis subcultural no surge en un vacío.
Su origen primario reside en la quiebra de la contención familiar y el abandono parental de facto. La falta de referentes tutelares sólidos en el hogar, sumada a la delegación de la crianza en terceros o al desamparo afectivo y formativo, deja a los jóvenes vulnerables en un estado de desorientación cívica. Ante la ausencia de estructuras de apoyo que inculquen valores cívicos y pautas de ciudadanía, el entorno inmediato del barrio ofrece su propio catálogo de identidad.
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