Toronto (Canadá), 1 sep (EFE).- En medio de un encuentro con los medios de comunicación para hablar sobre el creciente conflicto diplomático y comercial con Estados Unidos, el primer ministro canadiense, Mark Carney, encontró este martes unos segundos para felicitar a España por su victoria en el Mundial de fútbol.La escena se produjo a las puertas del edificio del Parlamento de Canadá, donde Carney tiene su oficina, mientras el primer ministro respondía a las preguntas de los periodistas sobre la victoria del Partido Liberal en las tres elecciones parciales celebradas el lunes y el enfrentamiento con el Gobierno estadounidense.Cuando Carney explicaba que Canadá está intentando reducir su dependencia económica de Estados Unidos mediante la diversificación de sus relaciones comerciales y destacaba la creación de empleo y la llegada de inversión extranjera, el primer ministro se fijó en un grupo de turistas que visitaba el recinto.Cuando vio que una de las visitantes ondeaba una bandera española, Carney interrumpió su declaración para felicitar a España por la victoria de su selección en el reciente Mundial, que se disputó en EE.UU., México y Canadá."¡Felicidades por la Copa del Mundo!", exclamó Carney, ante la mirada confundida de los periodistas que le rodeaban.Tras la inesperada felicitación, el primer ministro sonrió y señaló ante los periodistas el breve cambio de registro: "Un interludio español".Carney retomó inmediatamente después el hilo de su respuesta para hablar de inversión extranjera, exportaciones y crecimiento económico canadiense. Toronto (Canadá), 1 sep (EFE).- El primer ministro canadiense, Mark Carney, endureció este martes su discurso contra Estados Unidos al calificar de impropios los ataques de altos funcionarios estadounidenses contra Canadá y advertir que Ottawa no retomará negociaciones comerciales serias mientras Washington mantenga una actitud de provocación."Está por debajo de la dignidad de sus cargos", respondió Carney al ser preguntado por los insultos de miembros del gabinete estadounidense contra las Fuerzas Armadas canadienses.El primer ministro también criticó otras acciones recientes de Washington, entre ellas las burlas contra cadetes canadienses y el cambio de denominación del lago Ontario por parte del Gobierno del presidente Donald Trump."Cuando los estadounidenses dejen de hacer memes, de lanzar pullas y de intentar parecer duros, y empiecen a tomarse en serio estas conversaciones, podremos mantenerlas. Pero esa es su democracia", afirmó.Carney insistió en que Canadá está dispuesto a alcanzar un acuerdo comercial "mutuamente beneficioso" con Estados Unidos, pero recalcó que cualquier pacto deberá respetar la soberanía canadiense y el derecho del país a proteger la cultura quebequesa y la lengua francesa.El dirigente liberal insistió en que, durante las negociaciones, Washington planteó condiciones que podían limitar la capacidad de Canadá para firmar acuerdos comerciales con terceros países."Canadá es un Estado soberano.
Firmaremos acuerdos de libre comercio con los países con los que queramos firmarlos", sentenció.Carney también denunció que las propuestas estadounidenses pretendían convertir sectores industriales estratégicos canadienses en "filiales" de sus equivalentes estadounidenses o imponer condiciones que provocarían su progresiva desaparición."No vamos a aceptar esas condiciones", aseguró.El primer ministro hizo estas declaraciones tras la victoria liberal en las tres elecciones parciales celebradas el lunes, un resultado que interpretó como "un voto de confianza" en la estrategia de su Gobierno para fortalecer la economía canadiense y reducir su dependencia de Estados Unidos.Preguntado si el resultado electoral se debía a Trump, Carney respondió: "No, se debe a nuestro plan".
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