Rebecca Brizard llevaba años posponiendo la cirugía estética con la que soñaba transformar su cuerpo. Primero decidió cumplir otras metas y cuando sintió que había llegado el momento, ahorró, se realizó los estudios médicos y siguió cada paso que le indicaron convencida de que sería operada por un cirujano plástico.Pero quien terminó interviniéndola, según las investigaciones del Ministerio de Salud Pública, fue Enmanuel Hernández Medrano, de 38 años, un barbero que no posee formación médica ni acreditación como cirujano plástico. Horas después del procedimiento, Rebecca murió y, al día siguiente, el hombre señalado por las autoridades salió del país con destino a Colombia.La salida del país de Enmanuel Hernández, ocurrió el sábado 25 de julio de 2026, a través del Aeropuerto Internacional de Punta Cana, donde abordó un vuelo comercial con destino a ese país sudamericano, según informó la Policía Nacional.Una clínica clandestina y en condiciones precariasLo que desde la entrada aparentaba ser una clínica de estética, con áreas destinadas a tratamientos de belleza o masajes, ocultaba en su interior un espacio donde se practicaban cirugías para las que, según el Ministerio de Salud Pública, no existían las condiciones mínimas de seguridad.Detrás de esa fachada de la Clínica Obesidad y Anti-Envejecimiento Dr.
Griselda Basora, las autoridades encontraron un quirófano improvisado donde se realizaban procedimientos estéticos de alta complejidad, incluido el que terminó con la muerte de Brizard.Durante un levantamiento realizado en el establecimiento, ubicado en Alma Rosa I, Santo Domingo Este, inspectores del Ministerio de Salud Pública documentaron múltiples irregularidades que, según el director de Habilitación y Acreditación, Juan Gerardo Mesa, evidencian que el centro operaba al margen de la normativa sanitaria.“Ahí se estaba violando la ley en todo el sentido de la palabra”, afirmó Mesa al describir las condiciones encontradas durante la inspección.Mesa explicó que el establecimiento carecía de requisitos esenciales para funcionar como un centro quirúrgico de tercer nivel, categoría bajo la cual se estaban realizando procedimientos estéticos.Entre las principales deficiencias detectadas figuran la ausencia de un área de internamiento para pacientes, la inexistencia de un carro de paro para atender emergencias médicas y la presencia de medicamentos vencidos “… La Clínica de Obesidad y Antienvejecimiento Dra. Griselda Basora, ubicada en el sector Alma Rosa I, en Santo Domingo Este, aparentaba a simple vista ser un centro dedicado a tratamientos estéticos y masajes.
Sin embargo, detrás de esas áreas funcionaba un quirófano donde se realizó una cirugía estética tras la cual murió Rebecca Brizard, una joven de 28 años.Durante un levantamiento realizado por inspectores de la institución, las autoridades detectaron varias irregularidades que, según el director de Habilitación y Acreditación, Juan Gerardo Mesa Pérez, evidencian que el establecimiento operaba sin cumplir con los requisitos establecidos por la normativa sanitaria.“Ahí se estaba violando la ley en todo el sentido de la palabra”, afirmó al describir los hallazgos.El establecimiento carecía de requisitos esenciales para funcionar como un centro quirúrgico de tercer nivel, categoría bajo la cual se estaban realizando procedimientos estéticos. Entre las principales deficiencias detectadas y mencionadas por una de las inspectoras del Ministerio de Salud Pública, figuran la ausencia de un área de internamiento para pacientes, la inexistencia de un carro de paro para atender emergencias médicas y medicamentos vencidos en su mayoría. RELACIONADAS Nacional Autoridades investigan la muerte de una mujer tras cirugía estética en clínica de Alma Rosa I La dueña no acudió a la citaComo parte del proceso, Salud Pública citó a la doctora Griselda Basora, propietaria y directora médica del establecimiento, para continuar las investigaciones.
Sin embargo, de acuerdo con Mesa, no compareció.“Citamos a la doctora Basora y nos dejó esperando; no vino”, indicó.Mesa Pérez agregó que el Ministerio posee la documentación levantada durante la inspección y continúa recopilando evidencias.Las investigaciones de las autoridades sanitarias también apuntan a que el establecimiento no habría sido utilizado únicamente por Enmanuel Hernández, señalado como la persona que realizó el procedimiento quirúrgico.El funcionario indicó que han obtenido información de que otros médicos también habrían practicado intervenciones en ese lugar, aunque afirmó que todavía recopilan la documentación que permita confirmar esas actuaciones.“Nos hemos enterado de que funcionaban de manera clandestina y que otros doctores, de los que todavía no tenemos la documentación en la mano, también hacían procedimiento…
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