La semana pasada fue la de tomar la temperatura a la vuelta a la normalidad, pero esta que llega ya es hora de recargar del todo las pilas con una gran oleada de estrenos. Septiembre es un mes en el que las miradas siempre están puestas en los festivales de Venecia o San Sebastián, pero que entre medias deja algunas de las grandes joyas de la temporada.En esta semana, todo el peso recae sobre estrellas internacionales de la talla de Nicole Kidman y Sandra Bullock por Prácticamente magia 2, o de Saoirse Ronan por su magnífica actuación en Bad Apples. Entre medias hay lugar para nuevos títulos de nuestro cine, en especial la road movie entre padre e hijo de Lionel, el thriller psicológico y claustrofóbico que propone El nido o la nueva comedia familiar con toque navideño de Leo Harlem.
¿Cuál no piensas perderte este fin de semana?Prácticamente magia 2Prácticamente magia 2 recupera a Sandra Bullock y Nicole Kidman como Sally y Gillian, dos integrantes de una familia de brujas marcada por una maldición amorosa que se ha extendido durante siglos. La secuela, ambientada 25 años después de la historia original, suma a Maisie Williams y Joey King como parte de las nuevas generaciones del clan. Las hermanas deberán reunirse para enfrentar secretos del pasado, revelaciones vinculadas a sus poderes y decisiones que exigirán sacrificios.
Su objetivo será romper de una vez por todas el hechizo que ha condicionado el destino de su familia.LionelLionel es una road movie a medio camino entre la ficción y el documental, inspirada en las vidas reales de Lionel Corral Bernal y su padre, también llamado Lionel. La historia comienza cuando el protagonista acepta viajar junto a su distante padre para visitar a su hermana en Francia. El trayecto, que parecía una simple travesía por carretera, deriva en un ajuste de cuentas entre ambos.
A través de caminos desconocidos y recuerdos silenciados, Lionel deberá tomar distancia dentro de su propia familia y buscar una oportunidad para reconstruir vínculos que parecían rotos.Bad ApplesBad Apples, la comedia negra protagonizada por la actriz irlandesa Saoirse Ronan, sigue a Maria, una maestra de primaria empeñada en motivar a un grupo de niños de diez años. Su trabajo se complica por un alumno rebelde y caótico, cuyo comportamiento amenaza su carrera. Tras tomar varias malas decisiones, Maria termina por llevar al niño a su casa y encerr…
Alejandra ArredondoDallas, 10 sep (EFE).- Con la mano derecha levantada, en un credo de lealtad a Donald Trump con la promesa de ir a votar por los candidatos republicanos a las elecciones legislativas en noviembre, el partido en el poder cerró una inusual convención nacional republicana en Texas con la que buscan animar a sus bases a las urnas para retener el control del legislativo. "Por favor, levanten su mano derecha", instruyó el mandatario a sus seguidores, en un corto discurso de cierre de la jornada, "le juro al mejor presidente en la historia de Estados Unidos, que nos ama tanto que ni puede respirar, que irán con mi familia (...) a votar el tres de noviembre". Este cierre maximalista hizo aún más explícito lo que las encuestan llevan anunciando por semanas: la probabilidad de una victoria demócrata en la Cámara Baja y una apretada contienda (50/50, según el agregador de sondeos Decision Desk HQ) por el control del Senado.
La agenda de la convención, que fue apodada por el liderazgo del partido como 'Trumpapalooza', una especie de "carnaval" de Trump, estuvo centrada en alabar su Gobierno, sus logros y su misión, cuasireligiosa, de "salvar" el país de las garras de la "izquierda radical".Además de Trump, que habló ambos días de la convención, el primero en un discurso por casi dos horas, por el escenario del American Airlines Center en Dallas pasaron varios miembros de su gabinete, incluyendo los que ocupan puestos tradicionalmente alejadas de manifestaciones de política partidista como el fiscal general, Todd Blanche y el secretario del Tesoro, Scott Bessent. El vicepresidente, JD Vance, también dio un discurso en la segunda noche, al igual que el gobernador de Texas, Greg Abbott, el senador Ted Cruz, y varios candidatos republicanos al Congreso en estados considerados "bisagra" como Minnesota o Nevada. La agenda de la convención, apodada por la dirección republicana como "Trumpapalooza", una especie de carnaval en torno al presidente, estuvo centrada en alabar su Gobierno, sus logros y su misión, descrita en términos casi religiosos, de "salvar" al país de las garras de la "izquierda radical".Trump habló durante los dos días del encuentro, el primero de ellos en un discurso de casi dos horas en el que prometió entregar 5.000 dólares a cada adulto estadounidense si los republicanos conservan el control del Congreso.El mandatario no explicó cómo se…
Summary from source