El Congreso de la República de Colombia aprobó el Presupuesto General de la Nación para 2027 por 634,9 billones de pesos, después de una jornada que se extendió hasta la madrugada del martes 20 de octubre de 2026.Por un lado, el Senado de la República lo avaló con 57 votos a favor, mientras que la Cámara de Representantes aprobó el mismo texto con 112 votos favorables, lo que evitó una conciliación y abrió el camino para la sanción presidencial.El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, presentó el resultado como una señal para la política económica del Gobierno de Abelardo de la Espriella, lo que representó la primera victoria del Ejecutivo en la rama legislativa. Tras la votación, sostuvo que el respaldo del Legislativo es “el primer paso para empezar a recuperar la estabilidad de nuestra economía y para generar crecimiento y prosperidad”. También describió el trámite como uno de los más complejos que ha enfrentado el Congreso.El jefe de cartera argumentó que las cuentas recogen el desequilibrio entre los ingresos y los compromisos del Estado.
Según sus cálculos, la Nación recauda en promedio 29 billones de pesos mensuales y gasta cerca de 40 billones de pesos. Gómez situó la deuda pública en $1.174 billones y defendió un programa de austeridad ante un presupuesto que, a su juicio, supera la capacidad de financiamiento del país.La distribución final concentra $393,25 billones en funcionamiento, rubro que cubre gastos como nómina, transferencias y obligaciones recurrentes del Estado. Otros $147,07 billones irán al servicio de la deuda, mientras que $94,63 billones se destinarán a inversión.
La reducción de $8,36 billones en el pago de deuda frente a la propuesta inicial permitió ampliar partidas de inversión y funcionamiento.Entre los ajustes aprobados figura una adición de $3 billones para el sector salud, financiada con recursos reubicados desde el servicio de la deuda. El texto también incorporó $100.000 millones para el fomento de la educación superior y $11.400 millones para indemnizaciones a familias de soldados lesionados durante el servicio. Además, contempla $3,9 billones para atención y prevención de desastres, en un contexto marcado por la reconstrucción posterior al terremoto de agosto.El presupuesto queda condicionadoPese al visto bueno del legislativo, uno de los principales desafíos del Presupuesto es su sostenibilidad fiscal.
Dubái, 20 oct (EFE).- El director ejecutivo del Grupo HSBC, Georges Elhedery, afirmó este martes ante un grupo de inversores en Dubái que el estrecho de Ormuz podría volverse "innecesario" en los próximos cinco años debido a las medidas que están tomando los países de Oriente Medio para desarrollar rutas comerciales alternativas.Según fuentes consultadas por EFE que asistieron a su intervención en el Foro del Futuro de HSBC de Dubái, que se celebró a puerta cerrada, Elhedery se mostró optimista con las capacidades de los países del golfo Pérsico para superar las repercusiones del cierre de Ormuz, que ha supuesto un duro revés económico para estas naciones.Asimismo, advirtió de que la solución pasa por una inversión sustancial en infraestructura y rutas comerciales alternativas para reducir la dependencia de los corredores marítimos vulnerables a interrupciones como Ormuz o el estrecho de Bab al Mandeb, la puerta de entrada al mar Rojo amenazada por los rebeldes hutíes del Yemen.Ante esto, el banquero aseguró que el capital no será un obstáculo para el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) -una alianza compuesta por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin, Kuwait y Omán-, ya que la financiación está disponible en los mercados internacionales dispuestos a participar en proyectos regionales.Sin embargo, alertó que atraer dicho capital requiere estructuras de financiación y modelos de precios acordes con las demandas de los inversores, en medio de un aumento generalizado de los precios por la guerra y la incertidumbre relacionada con la seguridad energética global.Así, citó un informe publicado el lunes en el que HSBC ha identificado paquetes de proyectos en Oriente Medio, el norte de África y Turquía por valor de 872.000 millones de dólares, que forman parte de una cartera más amplia de 1,4 billones de dólares en iniciativas de infraestructura cuyos contratos aún no han sido adjudicados.Estos proyectos, sin embargo, se encuentran en su mayoría en fase de planificación o a la espera de adjudicación de contratos, pero una encuesta realizada recientemente por el gigante bancario que abarcó a más de 1.600 líderes empresariales y a unos 820 inversores institucionales reveló que el CCG sigue siendo un importante destino de inversión. Los países del CCG, entre los que se encuentran los mayores productores de la OPEP, están estudiando rutas alternativas p…
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