Shanghái (China), 28 jul (EFE).- Una empresa china ha empezado a producir sus propias máquinas de litografía DUV de inmersión, claves para la fabricación de chips avanzados y cuyo suministro estaba hasta ahora en manos de un puñado de firmas extranjeras como la neerlandesa ASML, según el medio estadounidense The Information.De acuerdo con ese portal, que cita a fuentes anónimas, un fabricante en la megalópolis oriental china de Shanghái (este), cuya identidad no ha trascendido más allá de que cuenta con apoyo estatal, ha empezado a producir ya las máquinas y tiene previsto entregarlas este mismo año a importantes productores locales de chips como SMIC, Hua Hong y CXMT, la cual protagonizó ayer mismo una sonada salida a bolsa.La prensa oficial china hizo eco de la noticia, al subrayar que ASML cayó más de un 7 % en bolsa tras su publicación, tendencia que siguieron también otros fabricantes de maquinaria estadounidenses como Applied Materials (-3,61 %), Lam Research (-4,46 %) o KLA Corporation (-3,4 %).El terremoto bursátil afectó igualmente a destacados productores de chips del país norteamericano como AMD (-5,17 %) o Micron (-2,25 %).A pesar de que esto supone un salto importante para las capacidades de China en un sector considerado como clave para los planes de autosuficiencia de Pekín, dada su dependencia de terceros países, ASML todavía conserva ventajas dado que su nuevo rival local aún estaría por detrás en términos de fiabilidad y rendimiento, y necesitaría más pruebas antes de poder producirlo a gran escala.Además, el gigante asiático tiene vetado el acceso a la maquinaria EUV, todavía más avanzada que la DUV, que sigue siendo monopolio de la firma neerlandesa, aunque algunas informaciones apuntan a que China estaría ya desarrollando una alternativa propia, aún en la fase de prototipo, de la mano de un grupo de antiguos ingenieros de ASML.De hecho, a mediados del mes pasado, Bloomberg reveló que las autoridades de EE.UU. habrían alertado a ASML por la posibilidad de que una de sus máquinas EUV hubiera llegado a China pese a los controles impuestos por Washington, con el respaldo de los Países Bajos, aunque la compañía descartó que eso pudiera suceder sin su conocimiento.En cualquier caso, el rotativo estatal China Daily califica la noticia como "la señal más reciente de que los planes de China para (lograr) la autosuficiencia en maquinaria de fabri… Pablo Alborán nunca ha ocultado su apego a Málaga.
A pesar de sus giras internacionales, los rodajes y la intensa agenda que acompaña su carrera musical y ahora también su faceta como actor, el artista siempre regresa a casa cuando necesita desconectar. Y dentro de esa vuelta a los orígenes hay un lugar que se ha convertido en su refugio estival: La Carihuela, la playa urbana más famosa de Torremolinos.Con más de dos kilómetros de arena fina y aguas tranquilas, La Carihuela es uno de los enclaves más concurridos de la Costa del Sol. Su ambiente marinero, sus chiringuitos y su paseo marítimo la han convertido en un clásico para los malagueños.
Y también para Pablo Alborán, que suele compartir en redes imágenes de sus veranos allí: piraguas al amanecer, tardes de piscina y momentos de descanso entre conciertos y grabaciones.En el verano de 2025, el cantante dejó ver varias visitas al chiringuito Los Leones, uno de los templos del espeto en la zona. Allí es habitual degustar sardinas, doradas o lubinas hechas a la barca, además del pescaíto frito más tradicional: boquerones, calamaritos, pulpo frito, adobo o coquinas. Una gastronomía que forma parte de la identidad del barrio y que Alborán disfruta cada año.Pero La Carihuela es mucho más que playa y chiringuitos.
El enclave tiene una historia que lo conecta con el glamour internacional. En los años 50 y 60, Torremolinos se convirtió en el destino favorito del star system de Hollywood. Figuras como Frank Sinatra, Grace Kelly, Ava Gardner u Orson Welles pasearon por estas mismas calles y playas, contribuyendo al boom turístico que transformó la Costa del Sol en un icono mundial.
La zona era entonces sinónimo de libertad, modernidad y vida nocturna, y aunque el tiempo ha cambiado su fisonomía, conserva parte de ese espíritu cosmopolita.Muy cerca de La Carihuela se encuentra El Morro, un monumento natural que separa esta playa del Bajondillo y que ofrece uno de los paseos más agradables junto al mar. También destaca el Parque de la Batería, con torre mirador, lago artificial y senderos que regalan vistas panorámicas del Mediterráneo. Y para los amantes de la arquitectura, la Casa de los Navajas, un palacete neomudéjar de los años 20, es una parada imprescindible.La zona es además un paraíso para quienes disfrutan del deporte.
Tanto La Carihuela como el Bajondillo ofrecen actividades como paddle surf, windsurf, esq…
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