Roma, 28 sep (EFE).- El Gobierno de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha pedido al grupo kuwaití propietario de las gasolineras Q8 que se sume a la iniciativa de poner un tope al precio de los combustibles en el país europeo, siguiendo a la estatal Eni y a la azerbaiyana IP. El Ejecutivo, según fuentes internas, está verificando "a nivel diplomático" la disponibilidad del grupo estatal 'Kuwait Petroleum Corporation' (KPC) de unirse a su estrategia de poner un precio máximo al combustible en todas sus gasolineras en Italia.KPC es la dueña de la marca Q8, que gestiona más de 2.900 puntos de venta y surtidores en las carreteras y autovías de toda Italia. La intención del Gobierno es que Q8 se sume a las otras dos compañías que han decidido poner un precio máximo a sus carburantes para paliar su encarecimiento: la estatal italiana Eni e IP, comprada el pasado mayo por la petrolera pública azerbaiyana Socar."Desde Kuwait están llegando señales positivas en esta dirección.
La eventual adhesión de Q8 permitiría dar una señal adicional de atención hacia las familias italianas", afirman las fuentes.La inflación y el considerable encarecimiento de los carburantes de los últimos meses, también a causa de la crisis en el estrecho de Ormuz, preocupan sobremanera al gobierno de Meloni al producirse en su último año de legislatura antes de las elecciones de 2027.Este lunes, el precio medio del litro de gasoil en las autovías italianas alcanzó los 2,42 euros, mientras que el de la gasolina fue de 2,21 euros, según datos actualizados del ministerio de Empresa.Para aliviar esta situación, Eni ha anunciado un precio máximo a sus productos durante este mes, reservándose la posibilidad de extender esta medida hasta fin de año: su litro de diésel no podrá superar los 2,19 euros y el de gasolina los 1,99 euros.Lo propio ha hecho IP en las 4.575 estaciones de servicio que tiene en todo el país, aunque su precio tope se aplicará de forma progresiva y se determinará cada día en función de las "exigencias" relacionadas con la sostenibilidad de la empresa. Choferes del transporte público de al menos dos ciudades realizan una huelga de 24 horas en rechazo al aumento del precio del diésel, luego de que el Gobierno levantara el subsidio estatal el pasado 18 de septiembre. En dos ciudades -Sucre y Santa Cruz de la Sierra, la más extensa y poblada del país- el repliegue de las unidades es prácticamente total, en tanto en otras regiones como Potosí y Oruro, la medida se acata de manera parcial, según el reporte de los medios locales.Los choferes reclaman por el nuevo precio del combustible, que pasó de 9,80 bolivianos (0,90 dólares) fijos a un precio regulado inicial de 17,95 bolivianos (1,63 dólares) tras el levantamiento de la subvención.
El decreto que establece la nueva política de combustibles estableció una banda de ajuste del 5%, con el objetivo de que el valor interno refleje el costo de importación.Esta medida es la última de una serie de reformas que inició en diciembre del año pasado con el levantamiento parcial del subsidio. Los transportistas exigen que se les autorice levantar el precio del pasaje argumentando que sus costos han subido. En tanto, las alcaldías, que son las instancias de regular la tarifa, sostienen que se debe realizar un estudio de costos previo.
El Gobierno defiende el levantamiento de la subvención como una de las medidas para reducir el gasto público y el déficit fiscal. El Ejecutivo argumenta además el porcentaje de unidades que utiliza diésel es menor al 25%, al menos en el caso de Santa Cruz y La Paz, y que se va a impulsar una campaña masiva de conversión a GNV y facilidades para la renovación de vehículos.Otros sectores del transporte, como el interprovincial e interdepartamental, ya alcanzaron un acuerdo transitorio con el Ejecutivo y continúan operando.En medio de las negociaciones y anuncios de protestas de algunos sectores sociales que exigen abrogar la norma, el Gobierno convocó a los sindicatos de choferes a una mesa de diálogo este martes para abordar la política del precio del combustible y las medidas que se van a asumir para mitigar su impacto. El 18 de septiembre, el presidente Rodrigo Paz anunció la promulgación de un decreto que pone fin al subsidio al diésel y fija un nuevo esquema de precios que contempla fluctuaciones en base al precio del mercado internacional y el tipo de cambio.La medida, establecida en el Decreto Supremo 5716, generó incertidumbre en la pr…
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