Una métrica de un siglo de antigüedad que gobierna la planificación energética de todo el continente americano tiene una falla estructural: ignora la humedad. Esa es la conclusión de un estudio liderado por científicos de la Universidad de Hawái (UH) en Mānoa y publicado en la revista científica Nature Communications, que propone un indicador alternativo capaz de medir mejor la demanda real de los sistemas de enfriamiento a medida que el clima cambia.Los llamados "grados-día de enfriamiento" —cooling degree days, en inglés— se utilizan desde hace décadas para que empresas eléctricas, operadores de redes, planificadores energéticos e ingenieros anticipen cuánta electricidad consumirán los sistemas de aire acondicionado y refrigeración en distintas épocas del año.Los mercados financieros también negocian futuros sobre este indicador para cubrirse ante los efectos de los veranos inusualmente calurosos. Sin embargo, la métrica tradicional solo toma en cuenta la temperatura, y eso, según los investigadores, distorsiona los cálculos en ambas direcciones.Jake Casselman, investigador posdoctoral de Ciencias Atmosféricas en la Escuela de Ciencia y Tecnología del Océano y la Tierra (SOEST) de UH Mānoa, advirtió que las consecuencias prácticas de esa distorsión son relevantes.“Si esa vara de medir es sesgada de maneras que dependen del clima de cada región, entonces las decisiones de planificación construidas sobre ella también son sesgadas”, señaló Casselman en declaraciones recogidas por la Universidad de Hawái.
Eso puede significar construir la cantidad equivocada de generación de energía en el lugar equivocado, o subestimar dónde la red eléctrica está más expuesta durante una ola de calor.Para subsanar ese déficit, Casselman y Christina Karamperidou, profesora de Ciencias Atmosféricas en SOEST, combinaron física del clima con ingeniería de refrigeración. Desarrollaron una versión actualizada del indicador —los "grados-día de enfriamiento efectivos“— que incorpora un modelo simplificado del ciclo de refrigeración, la misma física que rige cada aire acondicionado y cada refrigerador, para estimar con qué eficiencia un sistema de enfriamiento puede extraer calor bajo distintas condiciones atmosféricas.El equipo aplicó la nueva métrica a 50 años de datos meteorológicos de alta resolución, de 1971 a 2020, en toda América del Norte.Qué mostró el nuevo indicadorLos resul…
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