La calidad del aire en los gimnasios influye directamente en la salud de quienes practican actividad física. Una investigación científica analizó los niveles de dióxido de carbono (CO₂) en gimnasios de Brasil y determinó que, durante el 79,6% del tiempo evaluado, las concentraciones superaron el límite recomendado de 1000 partes por millón (ppm). El estudio, disponible en el repositorio IRIS de la Universidad de Cassino, describe las consecuencias de entrenar en espacios cerrados donde la ventilación resulta insuficiente.La acumulación de CO₂ en espacios deportivos cerrados no solo implica un riesgo para la función respiratoria, sino que también se asocia con alteraciones en el estado de ánimo de los usuarios.
Según el estudio, quienes se ejercitaron en espacios donde la concentración de CO₂ rebasó los 2146 ppm presentaron más del doble de probabilidades de experimentar malestar emocional, en comparación con quienes entrenaron en ambientes con niveles inferiores.El dióxido de carbono y sus efectos en gimnasiosLa investigación analizó distintos gimnasios en Brasil, midiendo de manera continua la calidad del aire durante el horario habitual de uso. Se observó que la ventilación artificial, en especial los sistemas de aire acondicionado tipo split, resultó insuficiente para mantener los niveles de CO₂ dentro de los parámetros recomendados por las autoridades sanitarias.Además, el estudio destaca que el dióxido de carbono acumulado funciona como un indicador de ventilación deficiente y de la presencia de otros contaminantes generados por la respiración y la actividad física intensa. En los momentos de mayor ocupación, los valores de CO₂ alcanzaron picos que superaron ampliamente el umbral de seguridad, lo que puede provocar fatiga, dificultad para concentrarse y alteraciones en el bienestar psicológico.Relación entre calidad del aire y bienestar emocionalUno de los hallazgos principales del artículo publicado en la revista científica internacional Environmental Science and Pollution Research radica en la relación directa entre la concentración de CO₂ y el estado de ánimo.
Mediante análisis estadísticos, los autores demostraron que los usuarios expuestos a ambientes con valores superiores a 2146 ppm tenían un riesgo 2,26 veces mayor de manifestar alteraciones negativas en su humor, respecto de quienes entrenaban en condiciones más favorables.El malestar emociona…
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