La actriz Lina Tejeiro sostuvo una conversación en el programa digital La Tobón Show, conducido por la modelo Laura Tobón, donde reveló detalles sobre su embarazo, su paso por el concurso de cocina MasterChef Celebrity y el dilema que enfrenta sobre el manejo de la imagen de su hijo en las redes sociales.El diálogo comenzó con una coincidencia personal entre ambas personalidades de la farándula nacional; como muchos ya conocen, las dos se encuentran en etapa de gestación y con pocas semanas de diferencia en sus estados.Durante la entrevista, Tejeiro relató la manera en que descubrió su embarazo mientras cumplía con las jornadas de grabación del reality culinario del Canal RCN, al explicar los síntomas físicos que experimentó en las primeras semanas.Así se enteró Lina Tejeiro de que estaba embarazada“Los primeros síntomas fueron sueño extremo (...) Y ya empecé a sentir como dolor en los senos y ya empecé a sentir como otras cosas en mi cuerpo. Y un día estábamos cocinando una receta con unos cubios. Me comí siete cubios y yo dije: ‘Algo está pasando dentro de mí’”, contó Lina en su charla de amigas.La actriz explicó la dualidad que vivió al intentar mantenerse en la competencia mientras enfrentaba el malestar físico característico del primer trimestre de gestación: “Yo me entero y aviso a mi mánager.
Mi mánager me dice: ‘Tenemos que avisar ya en el canal’. Es lo más correcto, es lo más sensato”.“Yo les dije: ‘Yo quiero llegar hasta donde mis habilidades me lo permitan, pero en el fondo de mi corazón estoy muy agotada’”, señaló Lina Tejeiro sobre las conversaciones sostenidas con la producción.Respecto a su salida del programa de televisión, la artista confirmó que la carne cruda en el reto de eliminación definió su partida; aunque muchos señalaron que eso estuvo ‘cuadrado’ para que ella saliera, la actriz dijo que realmente la proteína quedó así, permitiéndole tomar el descanso que requería su estado de salud.“La carne me quedó cruda. No con intención (...) la metí muy tarde al horno y quedó cruda.
Y en medio de todos mis compañeros, mi plato no estaba mal, pero algo crudo MasterChef no lo perdona por nada del mundo (...) Tenía que suceder así”, precisó la celebridad sobre su eliminación de la competencia.La pausa laboral que tendrá Lina Tejeiro y su futuro como mamá de GaelEn cuanto a sus pr… Los recientes litigios y acuerdos judiciales que enfrenta Meta, la empresa dueña de Facebook e Instagram, han traido a la memoría un momento que vivó la industria tabacalera hace años atras. Esta comparación, detallada por medios como The Seattle Times y The New York Times, nace de la presión judicial y social sobre las plataformas digitales y cómo eso podría generar cambios en las redes sociales para proteger a los usuarios.A simple vista, los paralelismos parecen evidentes.
Sin embargo, la mitología detrás del “momento Big Tobacco” y las particularidades del ecosistema digital actual revelan diferencias profundas y complejidades legales inéditas.Por qué se compara a las redes sociales con el tabacoLa analogía entre redes sociales y la industria del tabaco no surge por casualidad. En 1998, las cuatro grandes tabacaleras de Estados Unidos firmaron el Acuerdo Maestro de Conciliación (Master Settlement Agreement) con los fiscales generales de 52 estados. Aceptaron pagar más de $200 mil millones (más de $400 mil millones en valores actuales) y someterse a estrictas limitaciones publicitarias, especialmente orientadas a proteger a menores.Esta resolución fue celebrada como una victoria histórica de la sociedad civil contra uno de los sectores más poderosos del mundo.
Desde entonces, fumar pasó de ser un hábito común entre adolescentes a convertirse en una práctica socialmente rechazada y regulada en espacios públicos.Cuáles son los argumentos a favor de la comparación: adicción, negación y menoresEn primer lugar, tanto el tabaco como las redes sociales han sido señalados por diseñar productos con el objetivo de generar adicción. Demandas recientes contra Meta sostienen que sus plataformas fueron creadas “para que los niños sigan regresando”, usando herramientas como el scroll infinito, la reproducción automática y algoritmos de recomendación que refuerzan el uso compulsivo.El segundo punto de contacto es la estrategia de negación corporativa. Las tabacaleras negaron durante décadas los daños del cigarrillo pese a conocerlos internamente.
De forma similar, documentos citados en juicios recientes muestran que directivos de Meta reconocían los efectos negativos de sus productos en menores, incluso cuando públicamente los presentaban como seguros.Un tercer elemento es la captación temprana de usuarios. Así como el tabaco apuntaba a adolescentes para formar clientes…
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