El Gobierno de Marruecos ha achacado la crisis migratoria en Ceuta a una combinación de la actuación de las redes de trata de personas, a la desinformación y a los malentendidos en torno a una sentencia del Tribunal Supremo de España sobre las ‘devoluciones en caliente’, en su primera valoración pública de la incursión masiva de decenas de miles de marroquíes en la ciudad autónoma durante el jueves y el viernes a través de espigón del Tarajal.En el comunicado emitido a última hora del domingo, Marruecos subraya que “seguirá siendo un socio fiable y responsable, comprometido a fortalecer la cooperación y la coordinación internacionales en el ámbito de la lucha contra la migración irregular y la trata de personas”. Además, el Gobierno de Marruecos ha reconocido que al menos 11 personas han muerto en sus costas durante la entrada irregular el pasado jueves de varias decenas de miles de inmigrantes a Ceuta. Las autoridades españolas han cifrado en más de 50.000 los migrantes que llegaron a la ciudad autónoma, mientras que Marruecos rebaja la cifra a 40.000.
También hay distintas cifras oficiales respecto a los fallecidos: el último balance del Gobierno central eleva a 72 la cifra, mientras que las autoridades ceutíes sitúan en 88 los cadáveres recuperados del agua que ya han sido trasladados a su morgue. Marruecos se presenta como “socio fiable”Marruecos reconoció este domingo que unas 40.000 personas llegaron a la frontera en dirección a la ciudad de Ceuta y otras 1.135 a Melilla y admitió 11 muertos en territorio, diez de ellos ahogados. El Ministerio de Interior afirmó en un comunicado que Marruecos “seguirá siendo, según lo prometido con sus socios, un socio fiable y responsable, comprometido a fortalecer la cooperación y la coordinación internacionales”.Además, el país magrebí atribuye los hechos a una serie de factores superpuestos: “la explotación sesgada del espacio digital, la promoción de información engañosa, el papel de las bandas de trata de personas y las interpretaciones erróneas de los datos legales y administrativos, que apuntaban a la ilusión de la posibilidad de acceder al espacio europeo con facilidad y sin consecuencias”.🔴أحداث سبتة ومليلية: تصريح السيد رشيد الخلفي، الناطق الرسمي باسم وزارة الداخلية#المغرب pic.twitter.com/qanL3pzCFi— 2M.ma (@2MInteractive) August 2, 2026 Manifestantes se concentran ante la Embajada de Marruecos en Madrid Un…
Es la pregunta que se harían y que se hacen los miles de marroquís eufóricos que consiguieron atravesar la frontera española tras la entrada masiva que se produjo el pasado jueves en Ceuta. La felicidad tras conseguir lo que se habían propuesto días antes después de escuchar rumores de lo que finalmente fue el colapso de la seguridad y del paso fronterizo se volvió amarga a las pocas horas. Vieron que, una vez habían pisado suelo español, no iban a encontrar ni agua, ni comida, ni techo, ni mucho menos asilo inmediato.
Con ese golpe de realidad, con los comercios cerrados a cal y canto y con la presencia de policías y militares, que durante estos días les han indicado donde se encuentra la salida, 73.500 migrantes ya habrían abandonado España. Es el cálculo que publicaban esta mañana las Fuerzas de Seguridad del Estado. Sin embargo, desconocen la cifra de marroquís que aún permanecen en Ceuta y que, a diferencia de los demás, no piensan regresar a su país de forma voluntaria.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que destacaba el pasado viernes que esto no se trataba de una “crisis migratoria” sino de una “violación de la integridad territorial de España” y culpaba a “las mafias”, explicaba también que habían solicitado a la Policía local que informaran a los marroquís que estaban en distintas localizaciones de la ciudad de que se habían abierto las fronteras para para que pudieran salir de forma voluntaria. Ahora bien, no ponía una fecha límite. El objetivo del Gobierno es que abandonaran la ciudad por sus propios medios, pero hay quienes se resisten.
Los marroquís que aún permanecen en la ciudad, cuya intención es quedarse y que han podido sobrevenir el hambre y la sed con las persianas de los locales de alimentación bajadas no lo tendrán fácil. El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, ha explicaba el domingo en rueda de prensa que en los próximos días pretenden “acelerar los expedientes y ejecutar los retornos lo antes posible” de los adultos que no quieren abandonar voluntariamente la ciudad pese a que los efectivos del Ejército de Tierra y de la Policía Local les están informando de que se tienen que ir hacia la frontera. Qué pasará con los migrantes que no abandonen Ceuta de forma voluntaria Los miembros de las Fuerzas del Estado les explican que no van a ser regularizados por haber entr…
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