Al narcotraficante uruguayo Ricardo Cáceres Correa le gusta alardear de su fama criminal. “Soy el que sale en la tele”, le dijo a una mujer que había sido amenazada. El delincuente, que estuvo vinculado a una masacre que ocurrió en una boca de drogas en el barrio Cerro, volvió a ser condenado por la Justicia.
Ricardito, como lo conocen todos, ya estaba preso y le quedaban por cumplir tres años más de cárcel y ahora se le sumarán otros nueve años y cuatro meses, informó tiempo atrás el noticiero Telemundo del canal 12 uruguayo. Se trata de un delincuente conocido del oeste de la capital uruguaya. Cáceres fue condenado tras ser hallado culpable de organización para el tráfico de drogas, financiación del narcotráfico y violencia privada.
Entre otras cosas, fue condenado por mandar a mutilar a consumidores que debían dinero. Los deudores no solo eran secuestrados: desde la prisión él daba indicaciones a los torturadores a través de videollamadas. Una de las personas que vendía en una boca de drogas de él era la hermana de un consumidor que debía dinero.
La forma de pagar la deuda era que su hermana participara en la venta de forma extensiva. A fines de mayo, cinco personas vestidas de negro entraron a una boca de drogas y dispararon 50 veces. Esta fue la masacre del Cerro: dos hombres y una mujer murieron en el lugar.
La semana pasada hubo una audiencia judicial en la que él reconoció. Al llegaron a esa instancia judicial, Ricardito se dio vuelta y, mirando a los periodistas, dijo: “Yo no tengo nada que ver con ese triple homicidio. La gente que estaba en esa boca es mía y eran personas inocentes”.“Yo no soy un asesino, pero sí soy un traficante”, dijo también en esa instancia, según lo relatado por el medio uruguayo.
Pero más allá de su comentario, Cáceres también es investigado por homicidios. La abogada de Cáceres, Leticia Latorre, informó que la pena de nueve años y cuatro meses fue el resultado de un proceso abreviado, que implica el reconocimiento de delitos a cambio de una condena menor. “Él controlaba telemáticamente” bocas de drogas, se limitó a decir la defensora, quien se excusó de dar más detalles porque la audiencia fue reservada.
Summary from source