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She sued a private clinic for malpractice after a "traumatic and painful" birth: the court rejected the lawsuit

World 1 source 1 country 🔦 Under-reported 8m ago

El GPS me marcaba que estaba justo enfrente, pero enfrente solo había la estación del tren. Cada vez que me daba vuelta, la flecha enloquecía y empezaba a señalar callejones sin salida. Llevo un rato dando vueltas mirando el teléfono, el tren, la rambla, de nuevo el teléfono.

Los cuatro bancos de este lado se fueron poblando de viejos y viejas que me miran, cuchichean y se ríen hasta que me rindo y les pregunto si es cierto que hay un parque por allí, que por qué no veo la entrada. Justo detrás de esos árboles, pero hay que dar la vuelta y cruzar por ese costado para poder llegar”. No sé cuál de todos escuché, porque era un coro de voces enseñándome y señalándome lugares entre trenes y árboles y mesas pobladas de jóvenes tomando cervezas.Hasta hace algunos años habría pensado que simplemente había tenido suerte.

Mientras camino hacia el parque entiendo que nadie dibuja en un plano ese coro de desconocidos que termina orientando a quien se perdió. Los urbanistas hablan de accesibilidad, de movilidad, de seguridad vial. Los arquitectos discuten materiales, sombras y pendientes.

Pero en ese coro de voces estaba ocurriendo algo que ninguno de esos planos sabe cómo medir: una parte de la salud pública del siglo XXI.Durante mucho tiempo buscamos las respuestas al envejecimiento casi exclusivamente dentro del cuerpo: hospitales, medicamentos, gimnasios, suplementos, genética. Pero a medida que las sociedades envejecen aparece otra pregunta: ¿qué papel juega la ciudad en la posibilidad de seguir perteneciendo al mundo? No solo de caminar por él, sino de formar parte.Durante décadas hablamos de ciudades “amigables con los mayores”.

Era un avance respecto de ciudades pensadas únicamente para adultos jóvenes, pero seguía encerrando una lógica de compartimentos: aquí juegan los chicos, allá hacen gimnasia los mayores, más allá están los adolescentes, en otro edificio los jubilados. Una sociedad que va a convivir durante décadas con cuatro o cinco generaciones vivas al mismo tiempo necesita otra cosa: lugares donde esas generaciones no sean invitadas ocasionales unas de otras, sino vecinas cotidianas.La evidencia empieza a ir en esa dirección. Investigadores de Barcelona siguieron durante días a personas mayores mediante dispositivos GPS y acelerómetros par…

La Justicia Nacional en lo Civil rechazó una demanda por presunta mala praxis médica presentada por una mujer que denunció haber sufrido daños durante el parto de su hija en una clínica privada de la Ciudad de Buenos Aires.El fallo descarta la existencia de negligencia profesional y desestima que se haya configurado un caso de violencia obstétrica, tras un proceso que incluyó peritajes médicos y la intervención de diversas empresas de medicina prepaga y aseguradoras.La reclamante acudió a los tribunales en representación propia y de su hija menor, solicitando una indemnización superior a los tres millones de pesos. Según su presentación, durante un embarazo a término, experimentó pérdida de líquido y contracciones, lo que motivó reiterados intentos de comunicarse sin éxito con su médico obstetra y la partera asignada. Ante el agravamiento de los síntomas, la mujer —de 28 años de edad— se presentó en la guardia de una clínica de la ciudad, donde fue internada para la atención del parto.La resolución detalla que la demandante cuestionó especialmente la utilización de fórceps durante el alumbramiento y la ausencia de anestesia epidural, así como la información brindada durante la internación.

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Read the full story at the source Infobae (Buenos Aires, Argentina) · AR
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