Identificar a tiempo las señales de alerta y actuar sin vacilar puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de una persona con pensamientos suicidas. La advertencia la hizo la psiquiatra Francis Báez, quien explicó por qué muchos pacientes se resisten a buscar ayuda y qué deben hacer los familiares cuando detectan la situación. Según la especialista, quienes atraviesan pensamientos suicidas no rechazan la ayuda por desconfianza hacia los profesionales, sino porque sienten que nada podrá sacarlos del estado en el que se encuentran.
"El que tiene pensamientos suicidas no busca ayuda porque no crea en los profesionales, sino porque cree que nada podrá ayudarle, ni nada podrá sacarlo de donde está", explicó.Ante esta situación, la doctora fue enfática: la familia debe actuar con rapidez y buscar apoyo especializado, ya sea a través de un tratamiento psiquiátrico que ayude a regular las sustancias cerebrales involucradas, como del acompañamiento emocional y espiritual."No hay que hacerle caso cuando dice que no lo hará"Uno de los puntos más importantes que resaltó Báez es la actitud que deben asumir los familiares cuando el paciente se niega a recibir tratamiento. "Llevarlo, no hacerle caso", sostuvo, advirtiendo sobre las consecuencias de bajar la guardia.La especialista explicó que muchas familias terminan cargando con una profunda culpa tras un desenlace fatal, luego de haber confiado en la palabra de su ser querido. "Cuando dicen 'no lo voy a hacer', no es verdad.
Lo dicen simple y llanamente para que los dejen tranquilos", afirmó, subrayando que estas personas nunca deben quedarse solas, "ni para dormir", ya que el descuido de un momento puede ser aprovechado para consumar el intento.El papel de la esperanzaPara la psiquiatra, mantener viva la esperanza en el paciente, sin dejarlo nunca solo, es una herramienta fundamental de acompañamiento. "Nosotros tenemos que brindarle siempre la idea de que hay una oportunidad, que hay un sentido a la vida aunque tú no la veas", señaló, recomendando frases como "permíteme ayudarte" o "dame un tiempo" como parte del proceso de contención.La especialista también abordó la depresión posparto, un cuadro que, advirtió, en ocasiones pasa desapercibido para las familias hasta que ya es demasiado tarde. Según explicó, tras el parto se producen cambios hormonales significativos, incluyendo una reducción en el tamaño de…
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