En la apertura del día, el dólar estadounidense se cotiza en promedio a 1,39 dólares canadienses, lo que representa una variación del 0,22% en comparación con el precio de cierre anterior de 1,38 dólares canadienses. Dow JonesEn la última semana, el dólar estadounidense registró un avance del 0,24%, aunque su evolución interanual refleja una bajada del -1,69%.El dólar estadounidense ha mostrado una tendencia positiva frente al dólar canadiense durante los últimos tres días. Actualmente, la volatilidad del tipo de cambio se sitúa en el 2,71%, por debajo de la volatilidad de referencia del 3,97%, lo que sugiere un período de estabilidad en el mercado cambiario.
En la apertura del día, el dólar estadounidense se cotiza en promedio a 3.071,09 pesos colombianos, lo que representa una disminución del 1,24% en comparación con el precio de cierre anterior de 3.109,51 pesos. Fuente: Dow Jones.En la última semana, el dólar estadounidense experimentó un descenso del -1,88%, mientras que en el último año su valor ha caído un -16,9%.El tipo de cambio del dólar a peso colombiano ha presentado una tendencia negativa durante los últimos cinco días, evidenciando una depreciación de la moneda local. La volatilidad actual del 7,16% se encuentra por debajo de la volatilidad de referencia del 13,58%, lo que sugiere una fase de estabilidad en el mercado cambiario.El panorama del dólar en Colombia para 2026El Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el precio del dólar en Colombia promediará en $3.878 pesos durante 2026, en un escenario marcado por la debilidad global de la divisa estadounidense, el flujo sostenido de remesas y la expectativa de ajustes al alza en las tasas de interés locales.
Dichas condiciones, según el banco, citado por Valora Analitik, seguirán favoreciendo al peso colombiano a lo largo del periodo en curso.Las previsiones para el año se apoyan en el comportamiento observado en 2025, cuando la divisa nacional se apreció 14% frente al dólar, principalmente por la pérdida de valor global de la moneda estadounidense. De acuerdo con el informe de mercado cambiario de Bancolombia, fueron factores como la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos y una caída de 9% en el índice DXY los que incidieron en la dinámica cambiaria.En materia de política monetaria, el entorno internacional y local también condiciona las previsiones para 2026. Mientras la Reserva Federal redujo su tasa al rango de 3,50% - 3,75%, el Banco de la República mantuvo la tasa en 9,25%, aunque el mercado anticipa posibles incrementos asociados al aumento del salario mínimo.
Este diferencial de tasas sustenta estrategias como el carry trade, uno de los factores que, según la fuente citada, contribuirían a un dólar cercano a los $3.878 pesos este 2026.Sin embargo, el informe también advierte que el panorama para el año en curso no está exento de riesgos. La incertidumbre fiscal, acentuada tras el recorte en la calificación soberana de Colombia por parte de una agencia global de calificación crediticia y el proceso electoral figuran como facto… Gabriela describe cómo la mayor presencia de importados, la imprevisibilidad de los tiempos de tránsito internacional y la necesidad de flexibilidad permanente redefinen la gestión logística del sector: “nunca podés basar tu abastecimiento en una única fuente, porque si algo falla te quedás sin stock, y eso es lo que no te puede pasar”.¿Cómo está cambiando la industria de indumentaria en la Argentina frente a una mayor presencia de productos importados?Estamos viendo un cambio de paradigma.
Después de tantas décadas con el país cerrado a actores del exterior, ahora hay una apertura que implica también el tema de la importación, y están llegando marcas de todos los segmentos: desde las premium hasta las de segmento medio y las grandes cadenas internacionales. Igual sigue habiendo desarrollos argentinos, tanto en indumentaria como en blanquería.Para competir en ese escenario hay que definir bien a quién le estás vendiendo, porque no todas las marcas tienen la misma estrategia. Hay que segmentar geográficamente el país: pensar solo desde Buenos Aires es un error, porque en el interior la realidad es totalmente distinta y no siempre da sostener la misma oferta de marcas que en un shopping porteño.¿Qué impacto tienen los plazos de producción y transporte internacional a la hora de planificar una colección?En cualquier negocio de indumentaria conviven prendas de diseño, básicas y de temporada.
Un abrigo pesado se piensa para mayo o junio, pero si se retrasa la llegada del frío y hay veinte grados en pleno junio, ese abrigo no se vende. Por eso la gestión de stock es clave, tanto para el abastecimiento como para la venta y la distribución.No es una planificación lineal: hay que tener un plan, pero también mucha flexibilidad y una estructura que permita responder ante cambios inesperados. La estacionalidad marca la tendencia, pero además hay que segmentar por clima y por región, igual que sucede en cualquier mercado del mundo.¿Cómo se administra el abastecimiento cuando la moda exige velocidad y renovación constante?El costo financiero de mantener stock es alto, así que la clave está en la planificación, no en acumular.
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