Un conductor de 24 años fue trasladado al Hospital Municipal de Baradero luego de que un camión con caja refrigerada chocara por alcance contra una batea cargada con arena sobre la Ruta Nacional 9, a la altura del kilómetro 133,500.El siniestro ocurrió en la mano descendente de la autovía. Por motivos que aún se tratan de establecer, un camión Iveco con furgón refrigerado impactó contra la parte trasera de un Mercedes-Benz Axor que remolcaba una batea.El camión con caja térmica era conducido por Tahiel Agustín Britos, de 24 años, quien sufrió lesiones y una ambulancia lo trasladó al Hospital Municipal de Baradero tras el choque.En tanto, el conductor del otro vehículo, Miguel Marcelo Zmiak, resultó ileso, según el parte emitido por el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.Como consecuencia del impacto, la traza quedó cortada de manera preventiva y el tránsito fue desviado por la banquina. Personal de Vialidad trabajó en el lugar mientras se desarrollaban las tareas de asistencia y ordenamiento vehicular.Las actuaciones quedaron a cargo de la Estación de Policía Comunal de Baradero.
Las autoridades buscan establecer las circunstancias que derivaron en la colisión.El segundo hecho ocurrió en el kilómetro 109 de la misma traza y sentido de circulación. De acuerdo con el reporte difundido, una combi volcó luego de una colisión con un camión.No precisaron si hubo personas heridas ni se informó cuánto tiempo demandarán las tareas para normalizar el tránsito. La recomendación para quienes circulen hacia la ciudad de Buenos Aires es avanzar con precaución y prever demoras en ambos sectores.La Ruta Nacional 9 es una de las más extensas del país, que une la Ciudad de Buenos Aires con la frontera con Bolivia, y en el último tiempo se desarrollaron distintos accidentes viales en la traza.A comienzos de junio, un micro turístico con 26 pasajeros chocó por alcance contra un camión, a la altura del kilómetro 74, en Campana.
El hecho ocurrió al mediodía del sábado e involucró también a un Volkswagen Vento blanco que circulaba en el mismo carril.El ómnibus Mercedes-Benz de la empresa Estrella Tour viajaba desde La Salada hacia Entre Ríos cuando impactó contra un camión Volvo 330 con acoplado y carga general. El choque se produjo cerca de Maxiconsumo, en la mano ascendente de la autovía.Cuatro adultos sufrieron lesiones leves y fueron trasladados al hospita… Un equipo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha localizado en Marruecos el primer talismán conocido de la cultura islámica elaborado sobre un fósil con una inscripción de carácter religioso.
La pieza es un molde interno de un bivalvo jurásico (que vivió hace entre 201 y 145 millones de años) que reproduce en árabe cúfico la profesión de fe suní, la shahada.El ejemplar, de 40 milímetros de largo y 26 de alto, fue adquirido en noviembre de 1994 en una pequeña tienda del zoco de Marrakech, al norte de la plaza de Jemaa el-Fna. Su vendedor no hablaba francés, inglés ni español, por lo que no aportó información sobre su procedencia o función. Actualmente se conserva en el Museo Geominero de Madrid, donde puede verse la inscripción tallada en relieve sobre las dos valvas: “No hay más dios que Alá, y Mahoma es su profeta”.
El análisis del soporte y de las grietas que atraviesan tanto la roca como las letras descarta que el texto proceda de un añadido posterior.Un fósil empleado como amuletoEl estudio ha sido publicado en el Journal of the Geological Society y firmado por los paleontólogos Juan Carlos Gutiérrez-Marco (del Instituto de Geociencias del CSIC-UCM) y Sara Romero (de la Facultad de Geológicas de la UCM), en colaboración con la arabista Delfina Serrano Ruano, del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo (CSIC). Allí también se indica que la fórmula inscrita en el amuleto corresponde a la profesión de fe islámica en su versión suní. Los investigadores señalan que el texto presenta variantes entre ambas valvas, incluida la repetición del nombre de Alá y algunas irregularidades en la disposición de las letras.Esto sitúa el objeto fuera de los precedentes conocidos de fósiles inscritos en árabe.
Hasta ahora, el único ejemplar citado era una belemnita del Cretácico hallado en Tiberíades, en el norte de Israel, con una inscripción incisa y no religiosa que identificaba al propietario del objeto. El bivalvo de Marrakech, en cambio, presenta una inscripción devocional y protectora, por lo que los investigadores lo vinculan a la tradición de emplear fósiles como amuletos entre determinadas comunidades bereberes del entorno del Alto Atlas occidental.Un taller de talismanes con fósilesLas conchas fósiles se utilizaban como objetos de adivinación y curación en…
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