El gobierno de Estados Unidos anunció el martes restricciones de visado dirigidas a ciudadanos sudafricanos considerados responsables de delitos de motivación racial. La medida se produce después de que el presidente Donald Trump criticara a los líderes de Sudáfrica por sus políticas de justicia racial implementadas tras el apartheid, y en un contexto donde la administración estadounidense acusa a las autoridades de ese país en relación con dichas políticas desde el regreso de Trump al poder el año pasado.
En respuesta a estas acciones y declaraciones, el gobierno de Sudáfrica negó categóricamente este miércoles que exista discriminación contra los afrikáners, la minoría blanca del país. La postura oficial rechaza las acusaciones implícitas en las restricciones migratorias estadounidenses y defiende la legitimidad de sus políticas internas posteriores al régimen de segregación racial.
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