La Haya, 9 oct (EFE).- La Corte Penal Internacional (CPI) rechazó "firmemente" este viernes las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el tribunal como "institución" y advirtió de que la medida supone "un ataque al Estado de derecho" que busca "perturbar" su funcionamiento e "intimidar" a quienes trabajan en la CPI."Es un intento de obstaculizar el curso de la justicia y de impedir que la Corte haga aquello para lo que fue creada", denunció la CPI, que recordó que el tribunal fue establecido mediante un tratado internacional y cuenta con 125 países miembros.La Corte advirtió de que "nadie debería ser castigado por servir a la causa de la justicia" e instó a sus miembros a adoptar "medidas concretas" para garantizar que el tribunal pueda continuar operando, y vaticinó que "la historia juzgará este momento". El Tesoro de Estados Unidos ha anunciado este viernes sanciones contra el Tribunal Penal Internacional (TPI), en el marco de la cruzada declarada por Washington contra la corte, incluyendo a su presidenta, Tomoko Akane, sancionada el pasado agosto.La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha tomado esta decisión contra el organismo con sede en La Haya, sin dar más detalles, al tiempo que ha emitido hasta cuatro licencias relacionadas con el tribunal.Así, el Tesoro permite realizar, hasta el 7 de abril de 2027, "transacciones" con el TPI que sean necesarias para "la continuidad de las operaciones, incluidos los pagos de los Estados parte (...), el pago de salarios, seguros médicos y servicios médicos para los empleados, beneficiarios de subvenciones o contratistas del TPI; el pago de alquileres, servicios públicos, impuestos, seguros y otras tasas; el pago de servicios rutinarios a la corte".La cartera de Scott Bessent autoriza además la tramitación del pago de pensiones por parte del TPI, las transacciones "relacionadas con las telecomunicaciones y el software empresarial en las que interviene" el TPI, así como la prestación de "servicios destinados a la salud, la seguridad y el bienestar" de las personas bajo custodia de la corte y de los "servicios para el funcionamiento de las instalaciones" que albergan a los detenidos.La medida es un paso más en la cruzada de Estados Unidos contra el tribunal, al que acusa de ser un organismo "supranacional corrupto" y "politizado" que abusa de su autoridad. Además de su presidenta, hay otros jueces y fiscales sancionados por la Administración Trump en represalia por la investigación abierta a Israel por crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump impuso sanciones a la Corte Penal Internacional este viernes, horas después de que una de sus ex juezas ganara el Premio Nobel de la Paz, lo que puso a Washington en rumbo de colisión diplomática con sus aliados europeos.El Departamento de Estado de Estados Unidos compartió en X el artículo de la agencia de noticias Reuters sobre las sanciones contra la Corte Penal Internacional. El mismo se titula: “Estados Unidos impone sanciones a la CPI horas después de que un ex juez ganara el Premio Nobel de la Paz”.La fiscal adjunta de la CPI, Nazhat Shameem Khan, condenó las sanciones y afirmó que no detendrían el trabajo del tribunal. La administración Trump ha mostrado desde hace tiempo una actitud hostil hacia el tribunal y ya ha impuesto sanciones a sus fiscales y jueces.
La medida de este viernes iría mucho más allá, al poder castigar potencialmente a las empresas que prestan servicios al propio tribunal.“El presidente Trump jamás permitirá que la Corte Penal Internacional procese a ciudadanos estadounidenses”, declaró el secretario de Estado Marco Rubio en un comunicado revisado por Reuters antes del anuncio oficial.“Por eso, hoy Estados Unidos sanciona a la Corte Penal Internacional. Prohibiremos las transacciones con este tribunal ilegítimo, cortando sus recursos y paralizando su capacidad de operar”.El fiscal adjunto de la CPI, Khan, declaró a Reuters que las sanciones “deben ser condenadas”.“Las sanciones pretenden socavar el estado de derecho a nivel internacional y la labor que realiza una institución judicial independiente”, declaró Khan. “Nuestro trabajo continuará en todas las situaciones, investigaciones y procesos judiciales”.
Washington lleva mucho tiempo indignado por las órdenes de arresto emitidas por la CPI contra funcionarios israelíes, incluido el primer ministro Benjamín Netanyahu, y por una investigación anterior sobre las acciones de soldados estadounidenses en Afganistán, que la CPI ya ha cerrado.El tribunal, fundado en 2002 para enjuiciar crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio, cuenta con 125 países como Estados miembros, incluidos todos los países de la UE y todos los miembros de la alianza de la OTAN, a excepción de Estados Unidos y Turquía.En el pasado, ha recibido un fuerte respaldo público de los países miembros, incluidos importantes aliados de Estados…
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