La seguridad vaticana llegará al Perú unos días antes del arribo del papa León XIV para efectuar la revisión final de las sedes previstas para las homilías y autorizar las actividades vinculadas con su visita. De esa evaluación dependerá que los homenajes, los detalles protocolares y los actos programados cumplan con los estándares exigidos para el desplazamiento del Santo Padre.Según informó Cuarto Poder, el equipo de seguridad del Vaticano tendrá la última palabra sobre las condiciones de los espacios que albergarán las misas. La inspección incluirá la validación de las sedes antes de que el pontífice llegue al país y también definirá si las actividades previstas pueden realizarse.El control abarcará los homenajes y otros detalles que se preparen para recibir al papa.
El reporte indicó que cualquier evento que no alcance los requisitos de seguridad podrá ser suspendido. “De este riguroso control depende si se realiza o se suspende cualquier actividad que no cumpla con los más altos estándares de seguridad”, señaló el programa.La aprobaciónLa presencia de la seguridad del Vaticano se producirá en la etapa previa a la visita papal, prevista del 11 al 16 de noviembre de 2026. La agenda oficial contempla actividades en Lima, Lambayeque, Cusco y Ucayali, mientras que el Decreto Supremo N.° 043-2026-RE amplió la declaratoria de interés nacional para incluir también a Cajamarca y el Callao.La revisión de los lugares destinados a las celebraciones religiosas tendrá un peso central en la organización.
La autorización final alcanzará a las sedes de las homilías y a las actividades asociadas con el recorrido de León XIV, de acuerdo con la información difundida por Cuarto Poder.El papa envió un saludo a la diócesis de Chiclayo durante una intervención pública. “Un saludo a mi querida diócesis de Chiclayo, en el Perú”, expresó ante los asistentes. La visita ha sido presentada bajo el lema “Abramos el corazón”.La agenda divulgada incluye una jornada en Chiclayo y Pimentel el 13 de noviembre.
El 15 de noviembre, León XIV se trasladará a Cusco y luego a Pucallpa, donde participará en un encuentro con representantes de pueblos amazónicos y en una misa.La misaEl último día de la visita, el 16 de noviembre, el pontífice retornará a Lima para presidir una misa multitudinaria en la Base Aérea Las Palmas antes de su salida del país. Esa actividad coincide con la propuesta que … Islamabad, 28 sep (EFE).- Una delegación de la Comisión para la Guerra de Afganistán de EE.UU., encabezada por sus copresidentes, Shamila Chaudhary y Colin F.
Jackson, se reunió este lunes con el jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, en medio de las renovadas tensiones de Pakistán con Afganistán.La reunión, celebrada en el Cuartel General de la localidad paquistaní de Rawalpindi, se produjo como parte de la revisión que realiza la Comisión sobre los 20 años de intervención estadounidense en Afganistán, con el papel de Pakistán y el entorno de seguridad regional en la agenda."Las conversaciones abarcaron asuntos de interés mutuo, incluido el apoyo de Pakistán, el entorno de seguridad regional y los acontecimientos en Afganistán, con un enfoque en las perspectivas relevantes para el trabajo de la Comisión", dijo en un comunicado la oficina de comunicación del Ejército paquistaní (ISPR).El documento añade que el mariscal de campo Munir compartió la perspectiva de Pakistán sobre las dinámicas de seguridad que dieron forma al conflicto y destacó los desafíos que el país enfrentó durante la prolongada guerra en Afganistán.La delegación estadounidense reconoció el papel histórico de Pakistán y sus sacrificios durante el conflicto, y agradeció su continua contribución a la paz y la estabilidad regional, señaló el ISPR.La visita se produce en medio de una escalada entre Pakistán y Afganistán, que se culpan mutuamente de permitir que grupos armados utilicen sus respectivos territorios para lanzar ataques contra el país vecino.Las relaciones entre Islamabad y Kabul han permanecido tensas desde que los talibanes tomaron el poder de Afganistán en agosto de 2021. Pakistán acusa desde hace años a Kabul de dar refugio al Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), mientras las autoridades talibanes niegan permitir que Afganistán sea utilizado para atacar a otros países. Bogotá, 28 sep (EFE).- Con pistola en el cinto, un radioteléfono y acompañando operaciones policiales y militares, el presidente colombiano, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, impulsa una política de mano dura frente a guerrillas, paramilitares y narcotraficantes que hasta el momento recurre a golpes de efecto, anuncios mediáticos y ostentación de resultados.El mandatario, cuya promesa en este ámbito fue clave en su victoria electoral, ha dado un giro de 180 grados a la política de seguridad de Colombia, que en el mandato de su predecesor, el izquierdista Gustavo Petro (2022-2026), buscó sin éxito cerrar el conflicto armado con una negociación a múltiples bandas denominada la 'Paz total'.De la Espriella ha hablado de ejercer "mano de hierro" con estos grupos armados y les ha advertido de que el Estado empleará "las armas y las leyes" para perseguirlos.Luego están las formas.
El presidente no ha tenido reparo en difundir un video en el que aparece caminando entre bolsas con cadáveres de presuntos miembros de las disidencias de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) muertos en un bombardeo.En otro video, De la Espriella aparecía con chaleco antibalas y gorra de policía; Y en un tercero, el presidente le espetó a un líder de una disidencia de las FARC momentos antes de ser deportado a Estados Unidos: "¡Bienvenido a la Patria Milagro!".De la Espriella publica en X todos los días un balance de lo hecho por la Fuerza Pública en la víspera, mensajes muy centrados en cifras y nombres, recogiendo detenciones, incautaciones de drogas y decomiso de maquinaria para la minería ilegal, entre otros.Esta estrategia del Gobierno colombiano está generando controversia, tanto por la forma en la que se presenta De la Espriella como por el potencial irrespeto a los derechos humanos.La ofensiva gubernamental llega en un momento de fortaleza para los grupos armados. Según la Fundación Ideas para la Paz (FIP), el número de sus integrantes creció un 23,5 % en 2025, hasta los 27.121 miembros, y sus ataques a la Fuerza Pública aumentaron un 62 % en el período 2024-2025 con respecto a los dos años previos.Así, la muerte en una operación militar de un cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) provocó que este grupo paramilitar forzase un paro armado de 72 horas en Santa Marta (norte de Colombia) y sus alred…
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