El presidente Javier Milei responsabilizó esta mañana a la oposición y a la volatilidad de los mercados globales por la reciente escalada del riesgo país argentino. “Tenemos enfrente a una peste peor que los orcos, que es la franquicia argentina del socialismo del siglo XXI, que amenaza con romper todo el tiempo”, afirmó este miércoles durante su participación en el Foro Nueva Economía, en el Real Casino Gran Círculo de Madrid.El mandatario sostuvo que el indicador había caído desde los 3.000 puntos que registraba al inicio de su gestión hasta la zona de los 450, aunque reconoció que luego volvió a subir. “Vivimos en un mundo convulsionado”, planteó, y definió a Argentina como un “activo beta agresivo”, un término financiero que alude a instrumentos con variaciones más pronunciadas que el promedio del mercado ante cambios en el contexto internacional.En los días previos al discurso, el riesgo país había superado los 700 puntos básicos para luego ubicarse cerca de los 680, en una jornada marcada por dudas sobre la continuidad del programa oficial ante el calendario electoral y por un contexto desfavorable para los mercados emergentes, de acuerdo con Javier Milei llegó a Madrid y suma millas por campañas extranjeras.Crecimiento si gana la reelecciónEl Presidente aseguró que la deuda consolidada en relación con el producto interno bruto pasó del 100 % al 39 % durante su administración.
A partir de esa evolución, planteó que una mejora de las condiciones financieras globales y un respaldo electoral en 2027 podrían derivar en una mejor calificación crediticia. “Argentina va camino a convertirse en investment grade”, afirmó.Esa categoría corresponde a las calificaciones que las agencias consideran aptas para inversión, por debajo de las cuales queda la deuda de mayor riesgo. El acceso a ese nivel suele ampliar la base de inversores habilitados a comprar bonos soberanos y reducir el costo de financiamiento.Para Milei, el eje de esa proyección está en la continuidad de las reformas.
Mencionó el equilibrio fiscal, el saneamiento del Banco Central, el fin de las restricciones cambiarias y la eliminación de 18.000 regulaciones. También citó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, conocido como RIGI, al que atribuyó proyectos por USD 210.000 millones.El mandatario anticipó que, si obtiene la reelección, los siguientes cuatro años serán “inolvidables” para el … El rendimiento exigido a los bonos soberanos de Francia a 10 años en el mercado secundario llegaba a tocar la cota del 5% este miércoles por primera vez desde 2002, reflejando así la preocupación de los inversores por la sostenibilidad de las finanzas públicas del país galo en medio de un clima de tensión tras los disturbios registrados durante el fin de semana y a la expectativa de la inminente decisión de la agencia Moody's sobre la solvencia de la deuda francesa.De este modo, el interés del bono francés con vencimiento a diez años escalaba hasta un máximo intradía del 5,0023%, el mayor coste de endeudamiento para el país galo desde julio de 2002, lo que ampliaba el diferencial respecto del bono equivalente de Alemania, el 'bund', hasta casi los 160 puntos básicos, una brecha no registrada desde 2011, durante la crisis de la deuda soberana europea.En este sentido, Benjamin Schroeder, estratega sénior de tipos de interés en ING Research, señalaba este martes que las protestas en el país galo refuerzan la preocupación de que cualquier futuro Gobierno tenga dificultades para implementar las reformas necesarias para estabilizar las finanzas públicas, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) "tiene las manos atadas" debido a que los precios de la energía siguen presionando la inflación.Asimismo, en cuanto al proceso para la aprobación de los Presupuestos de cara al próximo ejercicio, el experto consideraba que los partidos siguen más preocupados por posicionarse de cara a las elecciones que por abordar el problema fiscal.De su lado, desde Morningstar DBRS advertían de que las protestas del pasado fin de semana en el país galo podrían complicar los ya difíciles esfuerzos de consolidación fiscal del Gobierno, aumentando el riesgo de parálisis política y prolongando la preocupación del mercado sobre la trayectoria fiscal de Francia."El riesgo más significativo reside en la posibilidad de que las tensiones sociales prolongadas limiten aún más la formulación de políticas, compliquen la aprobación de un presupuesto para 2027 acorde con los objetivos fiscales del Gobierno y aumenten el riesgo de que Francia no logre corregir sus desequilibrios fiscales", explicaba ayer Mehdi Fadli, vicepresidente sénior y director del sector de Calificaciones Soberanas Globales de Morningstar DBRS.
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