La avalancha migratoria en Ceuta ha dejado en una situación crítica al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) en la ciudad autónoma, que supera con creces su capacidad operativa sin apenas medidas de seguridad. Meses antes de que más de 70.000 migrantes cruzasen de manera repentina la frontera desde Marruecos el pasado 30 de julio, estos espacios de primera acogida y de carácter temporal ya sufrían los problemas de sobrecapacidad. Con una capacidad teórica de unos 512 ocupantes, el CETI de Ceuta gestiona a día de hoy la acogida de 965 personas.Tornos averiados, sistemas de videovigilancia obsoletos y escasez de personal figuran en una lista de incidencias que, según Miguel Ángel Sánchez, miembro del comité de empresa de Eulen Seguridad y representante de Comisiones Obreras, exponen a diario tanto a los residentes como a los vigilantes.
“Los compañeros nos jugamos la vida en el centro”, asegura. Las averías en los sistemas de fichaje, donde los internos deben introducir una tarjeta de acceso con su fotografía y datos personales, impiden que el personal controle quién entra y quién sale del centro. La consecuencia de ello, explica el vigilante de seguridad, es que muchas personas se cuelan para ducharse, asearse, cambiarse de ropa, incluso recibir comida, sin estar dadas de alta como residentes del CETI, “con la peligrosidad que esto conlleva”, advierte.
“No sabemos quiénes son, de dónde vienen o cuál es su situación sanitaria. No vamos a decir que todo el mundo viene con una situación sanitaria mala, pero al final están dejando pasar a una persona sin control. Y si la dirección decide permitir estos accesos, debe garantizar previamente el protocolo de identificación, registro y control y de prevención sanitaria”, asevera.Las noches son especialmente críticas.
A estos problemas de control se suma más de 25 farolas fundidas, una avería que deja varias zonas prácticamente a oscuras durante la noche y obliga a los trabajadores a realizar sus rondas “con las linternas de sus teléfonos móviles”. “Sales a la calle y te encuentras una ciudad desbordada a niveles máximos; los niños no pueden salir a la calle, no se puede hacer vida normal y encima te metes en un centro donde te juegas la vida. Se asume un riesgo innecesario y no podemos esperar a que ocurra una desgracia”, lamenta.
El centro de menores de Melilla se declara en huelgaLa presión y la falta d… Ciudad de México, 28 ago (EFE).- El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advirtió este viernes de la necesidad de que México traduzca su marco legal sobre desapariciones en búsquedas efectivas, con presupuesto y capacidad forense suficientes, ante una crisis que mantiene a más de 130.000 personas desaparecidas en el país.A dos días del Día Internacional de las Personas Desaparecidas, que se conmemora el 30 de agosto, el organismo humanitario señaló que México forma parte, junto con Argentina, Colombia, Perú y Brasil, del grupo de países latinoamericanos que ya cuentan con leyes específicas para enfrentar este fenómeno.Sin embargo, alertó de que la existencia de legislación no basta si esta no se convierte en políticas públicas y acciones concretas, un desafío que persiste en la región pese a los avances normativos de los últimos años.“Contar con una ley es un paso histórico, pero es el punto de partida, no el fin. Sin activación inmediata, presupuesto protegido y capacidad forense, el marco legal corre el riesgo de quedarse en el papel”, afirmó en un comunicado Mariano Griva, coordinador de Protección de Vínculos Familiares del CICR.El organismo consideró imprescindible garantizar búsquedas urgentes desde las primeras horas de una desaparición, con enfoques especializados y diferenciados, así como mecanismos interinstitucionales que permitan la participación de las familias durante todo el proceso.También reclamó presupuestos protegidos y políticas de Estado que trasciendan gobiernos y coyunturas, además del fortalecimiento de los servicios médico-legales para recuperar, identificar y restituir dignamente los restos de personas fallecidas.El CICR situó la cifra oficial de personas que continúan desaparecidas en México por encima de las 130.000, una magnitud que forma parte de una crisis extendida por América Latina.En Colombia se han documentado más de 226.000 casos en el contexto de los conflictos armados, mientras Brasil registró 85.233 personas desaparecidas en 2025 y Perú reportó ese mismo año un incremento del 18 %.El organismo puntualizó que estos datos deben entenderse dentro de la realidad de cada país y no pueden compararse directamente entre sí.Además, advirtió de que todavía existen dificultades para conocer la verdadera dimensión del fenómeno debido a la falta de registros centralizados y actualizados en la mayoría de los países, además d…
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