El Gobierno de Ecuador entregó 500 nuevos patrulleros a la Policía Nacional, una flota que incluye 165 vehículos blindados y que representa una inversión anunciada de USD 24,3 millones. La entrega se produjo el 10 de septiembre, en medio del despliegue de una estrategia de seguridad que busca ampliar la capacidad operativa de las fuerzas estatales frente a las organizaciones criminales.De acuerdo con la información proporcionada por el Ministerio del Interior, de las 500 unidades incorporadas, 335 corresponden a camionetas destinadas al patrullaje y 165 son vehículos blindados. Estos últimos representan el 33% de la nueva flota.El Gobierno sostiene que la incorporación permitirá fortalecer la presencia policial en el territorio y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.
Los vehículos serán distribuidos de acuerdo con las necesidades operativas determinadas por la Policía Nacional, con énfasis en zonas donde las autoridades consideran que existe una mayor exposición de los agentes a hechos violentos.Entre los territorios contemplados para la distribución están los distritos metropolitanos de Quito y Guayaquil, además de Esmeraldas, Santa Elena, Sucumbíos, Manabí, Santo Domingo de los Tsáchilas, Guayas, Cañar, Orellana, El Oro, Azuay y Los Ríos. También se prevé que parte de los vehículos sea utilizada por unidades especializadas como la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO), el Grupo de Operaciones Especiales (GOE), el Grupo de Intervención y Rescate (GIR) y el Grupo Especial Móvil Antinarcóticos (GEMA).La incorporación de los blindados fue uno de los elementos destacados por el presidente Daniel Noboa. Tras una sesión del Consejo de Seguridad Pública y del Estado (Cosepe), el mandatario señaló que se trataba de la primera vez que se incorporaba una cantidad de esta magnitud de patrulleros blindados a la Policía.Esa afirmación debe ser entendida como una declaración del presidente.
Los antecedentes de equipamiento de la fuerza pública muestran que Ecuador ya ha recibido vehículos blindados en años anteriores. En marzo de 2023, durante el Gobierno de Guillermo Lasso, se informó de la entrega de 94 vehículos blindados para la fuerza pública, aunque solo 20 fueron destinados a la Policía. La diferencia está en que la actual adquisición contempla 165 patrulleros blindados dentro de una misma entrega para la institución policial.El monto anunciado pa…
Después de décadas de concentración de población, empleo e industria en el Gran Buenos Aires, el Gobierno de Javier Milei proyecta un desplazamiento en sentido inverso: 4 millones de personas se irían del área metropolitana hacia el interior del país en tres décadas, según afirmó Federico Sturzenegger al Financial Times.El diario británico especializado dedicó un extenso reportaje titulado “Milei’s great free trade experiment” al plan del Gobierno para abrir la economía, reducir el peso del Estado y potenciar las exportaciones de energía, minería y agro, con consecuencias dispares para la industria local.La hipótesis oficial es que ese traslado estaría ligado a la expansión de actividades extractivas y energéticas fuera del área metropolitana. Sturzenegger estimó que 2 millones de personas podrían radicarse en la región petrolera y gasífera de la Patagonia, mientras que otras 2 millones lo harían en las provincias del norte asociadas a nuevos proyectos mineros.El programa de apertura fue precedido por un fuerte ajuste fiscal, la primera etapa de la gestión de Javier Milei. El Gobierno exhibe como principal resultado la desaceleración de la inflación, que pasó del 289% a comienzos de 2024 al 34%, aunque el recorte de subsidios y del gasto público impactó sobre los ingresos disponibles de los hogares.La administración libertaria apuesta a que las exportaciones permitan superar la recurrente escasez de dólares de la economía argentina.
Las ventas al exterior de energía, minería y agro alcanzaron niveles récord durante la gestión y Sturzenegger sostiene que, a partir de las inversiones en marcha, el país podría triplicar sus exportaciones en un plazo de cinco a seis años.El potencial energético se concentra en Vaca Muerta, donde la cartera de nuevos proyectos supera los US$100.000 millones, mientras que el norte del país concentra expectativas por cobre, litio, plata y otros minerales. El oficialismo considera que esas actividades pueden generar empleo directo e indirecto, además de impulsar industrias asociadas, como fertilizantes y petroquímica.El contraste está en los sectores que producen para el mercado interno. Desde fines de 2023 cerraron unas 3.400 empresas manufactureras y se perdieron más de 240.000 puestos de trabajo formales, según los datos citados en el informe.
La industria textil quedó entre las más afectadas por la reducción de aranceles y el a…
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