El Ministerio del Interior ha iniciado este martes los trámites para prolongar el espigón de El Tarajal en Ceuta y sustituir la barrera flotante provisional por un sistema permanente de balizamiento, una intervención con la que pretende reforzar la condición fronteriza de esta construcción con Marruecos.El proyecto prevé ampliar el espigón 15 metros mediante tres tramos y añadir después otros 100 metros con un dique vertical, por un coste conjunto de 7 millones de euros. El nuevo balizamiento incorporará una red sumergida de alta resistencia, presupuestada en dos millones de euros.El portavoz del Gobierno de Ceuta Alejandro Ramírez ha denunciado, antes de conocerse el anuncio, que el actual sistema de boyas había quedado parcialmente sumergido. La incidencia se repite desde su instalación y que este martes era visible en vísperas de una convocatoria difundida en redes sociales para entrar masivamente en la ciudad el miércoles 23 de septiembre, coincidiendo con las elecciones en Marruecos.Interior solicitará informes favorables a la Ciudad Autónoma de Ceuta y a otros organismos estatales antes de ejecutar la obra.
El departamento ha vinculado la actuación al refuerzo de la frontera marítima que separa la playa de El Tarajal del territorio marroquí.Cómo será la ampliación del espigón La primera fase consistirá en una prolongación mar adentro dividida en tres tramos modulados, cimentados mediante pilotes. El diseño incluye un cerramiento superior de malla antitrepa con peines curvos invertidos, de acuerdo con los detalles recogidos por Europa Press.La segunda fase se ejecutará mediante un dique vertical. La actuación completa tendrá como objetivo extender sobre el mar la infraestructura que delimita el paso fronterizo en esta zona de Ceuta.El sistema que reemplazará a la barrera instalada en agosto desplegará una red de contención suspendida hasta el fondo marino para impedir los cruces por debajo de la superficie.
El balizamiento tendrá carácter permanente, frente a la solución provisional aplicada durante el verano.La crisis migratoria de julioLa actuación se enmarca en la crisis registrada en Ceuta entre el 30 y el 31 de julio, cuando al menos 72.000 personas llegaron a la ciudad en un lapso de 24 horas. La entrada irregular por el perímetro de El Tarajal abrió una crisis migratoria y política, ante la presión sobre los servicios de acogida y el dispositivo… El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha asegurado que Marruecos ésta comprometido a "hacer todo lo necesario" para evitar que se vuelva a producir este 23 de septiembre una avalancha de migrantes sobre Ceuta como la ocurrida a finales de julio, ni tampoco en Melilla.Según ha explicado Albares en declaraciones a 'LaSexta', recogidas por Europa Press, su homólogo marroquí, Naser Burita, con el que habla con frecuencia desde el 30 de julio y con quien espera verse en Nueva York, le ha trasladado que "harán todo lo necesario, como hicieron el día 15 de agosto", cuando también circularon mensajes en redes sociales animando a una entrada masiva.Además, ha indicado que él personalmente ha pedido "un refuerzo presencial de agentes, tanto en torno a Ceuta como en torno a Melilla", ante los mensajes en redes sociales que animan a intentar cruzar hacia España a través de las fronteras de estas dos ciudades autónomas coincidiendo con la celebración de las elecciones legislativas en Marruecos este 23 de septiembre.Albares ha esgrimido que tanto en sus contactos, como en los mantenidos por comisarios europeos con las autoridades marroquíes, el mensaje que está haciendo llegar Rabat es que se va evitar una nueva avalancha y se va a aceptar el retorno de quienes entraron ilegalmente a finales de julio y no tienen derecho a permanecer en España."El 15 de agosto hubo un despliegue policial que impidió que un nuevo bulo, una nueva desinformación para un nuevo salto sobre Ceuta tuviera éxito", ha resaltado el ministro, que ha asegurado trabajar para que "el día 23 vuelve a ser un fracaso para esas mafias que ponen en riesgo la vida de personas que de manera desesperada quieren mejorar su vida y escogen el camino erróneo".En Moncloa esperan que los llamamientos a un nuevo cruce masivo desde Marruecos para este miércoles se queden en nada, igual que pasó el 12 y el 15 de agosto.
Los movimientos en redes sociales para repetir una entrada de miles de personas a Ceuta en esos días finalmente no se llevaron a cabo y la situación fue de normalidad.El 30 de julio, cuando entraron alrededor de 80.000 personas desde el país vecino, ni España ni Marruecos eran conscientes de que algo así podía pasar, señalan las fuentes gubernamentales consultadas, pero ahora es distinto y hay medidas para prevenirlo, aseguran.Confían por tanto en el refuer…
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