Palma, 23 sep (EFE).- El director Edward Berger, la actriz Iris Berben y el director de fotografía Matthew Labatique serán los tres grandes artistas galardonados en la 15ª edición del Evolution Mallorca International Film Festival (EMIFF), que se celebrará entre los días 28 de octubre y 4 de noviembre. El festival, que ha presentado este miércoles el prefestival Cocktail en el Hotel Innside Calvià Beach con la presencia del actor Marc Clotet, volverá a convertir la isla, durante ocho días, en un punto de encuentro del cine independiente.A lo largo de sus quince ediciones, el festival se ha reafirmado como una plataforma de proyección para el talento y la creación audiovisual y ha reforzado el posicionamiento de la isla como destino cultural y plató cinematográfico. El director y productor austríaco Edward Berger será reconocido con el 'Evolution Vision Award 2026'.Berger alcanzó una gran proyección internacional con 'Sin novedad en el frente' (All Quiet on the Western Front, 2022), que obtuvo cuatro premios Óscar, entre ellos el de Mejor Película Internacional.Posteriormente dirigió 'Cónclave' (2024), que volvió a situarlo entre los directores europeos con mayor presencia en el panorama cinematográfico internacional.La actriz alemana Iris Berben recibirá el primer Evolution Icon Award durante la Gala de Inauguración de EMIFF, que tendrá lugar el 28 de octubre en el Palau de Congressos de Palma.Considerada una de las figuras más reconocidas y respetadas del cine y la televisión alemanes, Berben ha desarrollado una extensa trayectoria interpretativa marcada por una amplia variedad de personajes y producciones.El director de fotografía MatthewLibatique será uno de los grandes protagonistas de la quinta edición de Cinematography Focus, puesto que será galardonado con el premio en la gala inaugural.
Libatique es uno de los directores de fotografía más reconocidos del cine contemporáneo. Su trabajo le ha valido varias nominaciones a los Óscar y le ha convertido en una referencia internacional dentro de la cinematografía contemporánea. Además, el actor y productor Marc Clotet presidirá el Jurado de la 15.ª edición de Evolution Mallorca International Film Festival, lo que refuerza una relación con el certamen que se remonta prácticamente a sus orígenes.
En plena 74.ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, Lali Espósito desembarcó en la ciudad vasca para presentar Glaxo, el largometraje de Benjamín Naishtat que compite por la Concha de Oro. Entre funciones, entrevistas y apariciones ante la prensa, la actriz y cantante atravesó el certamen con dos registros que convivieron sin mezclarse: por un lado, una serie de looks de fuerte impronta visual; por otro, una reflexión crítica sobre el presente del cine argentino que llevó su visita más allá de la promoción de la película.Lejos de tratarse de una visita promocional más, la presencia de Lali Espósito en San Sebastián compite junto a algunos de los estrenos más destacados del cine de autor. Ese personaje, asociado al deseo, la culpa y las tensiones que atraviesan la trama, se aleja del registro pop que le dio proyección masiva.
Antes de los vestidos de gala, su primera imagen en la ciudad española había sido otra. Para arribar al festival, Espósito vistió una remera blanca con la inscripción “Las Malvinas son argentinas”, acompañada por un blazer negro de proporciones amplias, anteojos oscuros y botas altas con cordones. El mensaje impreso en la prenda retomó la consigna que la Selección argentina exhibió tras vencer a Inglaterra en el Mundial 2026.En las apariciones posteriores, la protagonista dejó que la moda ocupara el primer plano.
Uno de sus looks combinó un vestido largo de seda firmado por la diseñadora argentina Joti Harriague. El diseño proponía grandes lunares negros sobre una base blanca, una referencia gráfica clásica que adquirió volumen con una estola de piel sintética color marrón chocolate.El estilismo se completó con un choker negro de terciopelo y sandalias de plataforma satinadas. Con el pelo suelto y ondas poco marcadas, la propuesta evitó un acabado rígido: la caída del vestido, el contraste entre el blanco y negro y la textura de la estola concentraron la atención.
La elección respondió al tono de los festivales europeos, aunque conservó un detalle de origen local en la firma de Harriague.Horas más tarde, Espósito cambió el blanco por el negro y la estampa por una silueta más depurada. El segundo vestido fue largo, oscuro y de leve brillo, con escote halter y espalda descubierta. El recorrido de la prenda terminaba en un pequeño aplique metálico dorado, un gesto mínimo que contrastaba con la amplitud de la espalda …
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