La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha declarado la nulidad de pleno derecho de la exigencia que obligaba a los buques de rescate privado abanderados en España a contar con una autorización previa del país responsable de la zona de salvamento de destino para poder obtener el despacho de salida cuando navegaran fuera de aguas españolas.Así consta en una sentencia hecha pública este mes, en la que la Sección Tercera del alto tribunal estima el recurso presentado por la Fundación Proa (Pro-Activa Open Arms) contra la letra b) del artículo 10 del Reglamento de Ordenación de la Navegación Marítima, aprobado por el Real Decreto 186/2023.En la resolución, a la que ha tenido acceso Europa Press, el Supremo concluye que dicho requisito vulnera el principio de jerarquía normativa al entrar en contradicción con convenios internacionales de los que España es parte, en concreto la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982.En esta línea, señala que "la asignación de una región delimita, por tanto, una responsabilidad de organización y coordinación", pero añade que "no atribuye soberanía sobre las aguas comprendidas en ella ni jurisdicción sobre los buques extranjeros que las navegan".Por todo ello, el alto tribunal ha procedido a anular la disposición impugnada e imponer las costas del proceso a la Administración demandada con un límite máximo de 4.000 euros.La resolución no cuenta con el apoyo unánime de la Sala y contempla un voto particular redactado por el magistrado José Manuel Bandrés Sánchez-Cruzat, al que se han adherido los magistrados José Luis Gil Ibáñez y Juan Pedro Quintana Carretero.En su escrito, los magistrados muestran su "discrepancia" con la declaración de nulidad y consideran que, antes de pronunciarse sobre el fondo y proceder a dictar el fallo, la Sala debió, "ante la existencia de otros motivos susceptibles de fundar el recurso o la oposición, plantear la tesis", con el objeto de que "las partes pudieran efectuar las alegaciones que estimaren oportunas".Asimismo, sostenían que era posible realizar una interpretación de la norma conforme a la legalidad internacional y comunitaria sin necesidad de anular el precepto.Por su parte, Open Arms ha señalado que la sentencia "supone el fin de una disposición que podía impedir que un buque español saliera a salvar vidas por decisión de un tercer Estado, incl… Teherán, 28 sep (EFE).- El líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, afirmó este lunes que las "fuerzas enemigas" de la República Islámica serán obligadas a abandonar el mar Arábigo, en plena disputa con Estados Unidos por el control del estrecho de Ormuz y tras siete meses de guerra."Tras haber recibido dolorosos golpes de nuestros valientes combatientes y de los guardianes del estrecho de Ormuz, ellos (los estadounidenses) no se atreven a aventurarse más allá del mar Arábigo y, cada vez que han asumido ese riesgo, se han causado daños a sí mismos", dijo Jameneí en un comunicado con motivo del aniversario del inicio de la guerra entre Irán e Irak (1980-1988).En la declaración, emitida también en ocasión del segundo aniversario del asesinato por Israel del líder del grupo chií libanés Hizbulá, Hasán Nasrala, Jameneí aseguró que "no tardará en llegar el momento en que el propio mar Arábigo se libre" de las fuerzas estadounidenses.La máxima autoridad política y religiosa de Irán describió a la República Islámica como la principal potencia mundial según "cálculos divinos" y destacó que a lo largo de todo el país existe una preparación militar destinada a crear un escenario que suponga "una deshonra" para los enemigos.Mojtaba Jameneí fue nombrado líder supremo de Irán el 8 de marzo tras el asesinato de su padre, Alí Jameneí, el 28 de febrero, y aún nadie le ha visto ni escuchado y se ha limitado a emitir comunicados en sus redes sociales o que han sido leídos en la televisión estatal.Sus nuevas afirmaciones se producen en medio del pulso entre Teherán y Washington por el control del estrecho de Ormuz y después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, rechazara un plan de siete días propuesto por Irán para poner fin al conflicto y reabrir el estratégico paso marítimo.En su última reacción a estos acontecimientos, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, advirtió el domingo desde Nueva York, de que Teherán está preparado para la diplomacia, pero también para el conflicto, "incluso si se llega a una guerra apocalíptica".La guerra que EE.UU. e Israel iniciaron contra Irán cumple hoy siete meses y se encuentra en un punto muerto, con la intensificación de las sanciones estadounidenses y ataques ocasionales de Teherán contra petroleros en el estrecho de Ormuz.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, ha amenazado este lunes con "eliminar todas las fuerzas enemigas" del mar Arábigo y ha destacado las capacidades militares del país ante la ofensiva desatada a principios de este año por Estados Unidos e Israel."Debido a los duros golpes que el enemigo ha sufrido a manos de nuestros valientes combatientes y de los guardianes del estrecho de Ormuz, (los enemigos de Irán) no se atreven a avanzar más allá del mar Arábigo", ha afirmado. "Cada vez que se han arriesgado a hacerlo, han salido perjudicados. Y no pasará mucho tiempo antes de que el mar Arábigo se libre también de su presencia", ha advertido.Así se ha pronunciado en un mensaje a la nación con motivo del aniversario de la guerra con Irak, que comenzó en septiembre de 1980, y de la muerte del líder de Hezbolá Hasán Nasralá en un bombardeo que tuvo lugar en 2024 en Beirut, la capital libanesa.Jamenei ha recordado que "los mares al sur de Irán fueron entonces escenario de operaciones por parte de fuerzas enemigas".
"Hubo un tiempo en que las potencias hegemónicas, mediante la guerra psicológica y la creación de un clima de miedo, (...) orquestaron un golpe contra la lucha de esta nación por su independencia. Tras ello, saquearon las riquezas del país durante veinticinco años", ha sostenido."Pero ahora, desde hace siete meses, nuestros compatriotas han llenado las plazas y calles de todo el país con su presencia entusiasta y responsable, reconfortando los corazones de quienes luchan por el islam e infundiendo temor en el enemigo", ha destacado, al tiempo que ha hecho hincapié en que "aquellos días en los que el enemigo impuso a sus títeres sobre el pueblo para instaurar una nueva forma de colonialismo se han transformado en días de gloria"."Al examinar minuciosamente los acontecimientos y escuchar los relatos veraces de los supervivientes, emergen figuras de talla ejemplar como estrellas radiantes en el firmamento de la historia de nuestra nación. Cada una de ellas constituye un modelo del cual extraer lecciones de devoción, valentía, resistencia, moralidad y humanidad", ha recalcado.Además, ha recalcado que "la era que los enemigos de Irán buscaban restaurar ha terminado para siempre".
"Nos hemos movido de la dependencia y la humillación a la independencia y la fortaleza dentro del mundo islámico", ha declarado."Los años que precedieron a la Revolució…
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