Madrid, 11 oct (EFE).- El Barcelona volvió del parón donde lo había dejado: ganando, goleando y mirando desde arriba una Liga en la que sus perseguidores necesitan sufrir para seguirle el paso. Despachó al Getafe con la naturalidad de un rodillo, mientras el Atlético encontró en la cabeza del Cuti Romero una victoria agónica y el Real Madrid, en Diomande, un alivio insuficiente para disimular su desorientación, la expulsión de Vinícius y el silencio de Mourinho.La octava jornada dejó intactas las distancias y acentuó el contraste. El líder suma 24 puntos de 24 posibles, cinco más que el Atlético y seis más que el Real Madrid.
La tranquilidad azulgrana frente al Getafe (3-0) tuvo poco que ver con el apurado triunfo rojiblanco en Vitoria (1-2) o la noche de fútbol espeso y polémica del Bernabéu (1-0). El parón cambió el calendario, pero no la conversación.Ni las rotaciones desajustaron al líder. Con Pedri y Cubarsí de inicio en el banquillo y sin Raphinha por lesión, el Barcelona encontró respuestas en otros nombres.
Anthony Gordon abrió el marcador en el segundo minuto con su primer gol azulgrana; Gabriel Jesus aprovechó un error en la salida de Zaid Romero para ampliar la renta a la media hora; y Jules Koundé cerró la cuenta, servido por Lamine Yamal.El Getafe llegó con una muralla y se marchó con tres grietas. Cuando quiso acomodarse al partido, ya perdía. El Barcelona pudo administrar fuerzas y recordar que la profundidad de una plantilla también se mide en esas tardes en las que faltan protagonistas y nadie parece echarlos de menos.
Igualó el mejor arranque liguero de su historia, el del curso 2013-14 con Gerardo Martino.Al Atlético le costó bastante más conservar la distancia. En Mendizorroza, Cristian 'Cuti' Romero apareció en el minuto 87 para convertir un centro de Álex Baena en el 1-2 y rescatar una tarde que se le escapaba entre los dedos. La cabeza de un central resolvió aquello que no resolvieron sus delanteros.Antes, Grimaldo adelantó al conjunto de Diego Simeone tras combinar con Jonathan David, pero Lucas Boyé empató de penalti al filo del descanso, por un agarrón de Le Normand a Toni Martínez.
La expulsión de Ángel Pérez, después de una entrada sobre Julián Álvarez revisada por el VAR, inclinó la balanza, aunque no despejó de inmediato las dudas.Julián encontró el poste en una falta y el Alavés resistió hasta que Baena y Romero abrieron la úl…
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