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El sueño de Cruz Jiminián, el Hospital de la Dignidad

World 1 source 1 country 🔦 Under-reported 19m ago

El doctor Félix Antonio Cruz Jiminián llega a la entrevista con un cabestrillo en el brazo derecho y en la otra mano un pequeño bulto de médico, de esos demasiado cliché para parecer ciertos. “Siempre ando con él”, advierte.Dentro lleva un estetoscopio y medicamentos, pero también herramientas. Es la continuación de una manera de trabajar que no distingue demasiado entre la medicina y cualquier problema que pueda resolver con las manos.

Durante su vida ha hecho de albañil, constructor, carpintero y jardinero de sus propios proyectos.El hombro lesionado tampoco parece reducir demasiado su ritmo.Se mueve con agilidad por las áreas de su centro médico en Cristo Rey. Entra en departamentos, llama empleados, se detiene frente a pacientes y explica cómo funciona cada servicio. Su presencia cambia por momentos el ambiente de los pasillos.

Algunos pacientes sonríen cuando lo ven. Otros lo aplauden.Cruz Jiminián recibe las demostraciones de afecto y continúa caminando.Es el resultado de más de cuatro décadas de trabajo social que comenzaron en condiciones mucho más precarias que las actuales: un pequeño espacio, una camilla fabricada por él mismo y el propósito de ofrecer consultas a personas que no podían pagarlas.Todavía cuida de aquella camilla con orgullo dentro de su consultorio. Recuerda que allí recibió a la primera paciente, a la que le cobró dos pesos.El proyecto creció hasta convertirse en el complejo médico que dirige actualmente y que él define como un centro de cuarto nivel por la variedad y complejidad de los servicios que ofrece.

Al mismo tiempo, su fundación sostiene 17 programas sociales, cuatro ambulancias comunitarias, comedor, odontología, vacunación, atención de pacientes con tuberculosis, operativos médicos y cirugías gratuitas. Pero esa vocación también produjo deudas.Cruz Jiminián contó que la clínica llegó a acumular compromisos superiores a 350 millones de pesos y estuvo embargada por una entidad bancaria.“Eso llevó a la clínica a esta situación, de más de 350 millones de pesos”, recuerda. Asegura que el centro ha conseguido superar esa etapa “Ya no está embargada por los bancos.

Ya, gracias a Dios, estamos libres”, afirma.Las pérdidas, sin embargo, las interpreta como parte del costo de una decisión que tomó hace décadas: atender a personas aun cuando no pudieran pagar.Ahora quiere llevar esa filosofía a lo que considera el último gran pro…

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Read the full story at the source Diario Libre (Santo Domingo, Dominican Republic) · DO
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