El canciller Pablo Quirno celebró en la noche del lunes el triunfo de Flavio Bolsonaro en la primera vuelta electoral en Brasil y aseguró que “abre la posibilidad de consolidar un giro político de alcance histórico en la región”. A su vez, y en el marco de su discurso en la cena por el 48° aniversario del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), volvió a defender la soberanía sobre las Islas Malvinas, dijo que el Reino Unido “se niega a entablar conversaciones” y habló de las sanciones contra empresas y directivos ante la mirada atenta -e incómoda- del embajador británico, David Cairns. “El Gobierno británico no solo se niega a entablar negociaciones para solucionar la disputa de soberanía, sino que adopta medidas unilaterales relativas a la explotación de los recursos naturales y los espacios marítimos que forman parte de la controversia”, planteó Quirno, en relación al proyecto Sea Lion, impulsado por las empresas Navitas y Rockhopper y cuyo avance “compromete los recursos no renovables de la plataforma continental argentina”, agregó.
Ante la negativa de Londres a ceder, el Gobierno recurrió al arbitraje previsto en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). “Si Londres sostiene que sus actividades se ajustan al derecho internacional, tendrá la oportunidad de demostrarlo ante un tribunal compuesto por árbitros independientes”, sostuvo el canciller, en línea con la respuesta institucional de la semana pasada a las críticas del gobierno británico, que había cuestionado la confiabilidad de la Argentina por acudir a ese mecanismo. “La confiabilidad se demuestra al honrar los compromisos internacionales asumidos, incluidos los procedimientos de solución pacífica de controversias”, insistió.El embajador británico, sentado en una de las mesas principales, escuchó todo el discurso, tomó notas y se retiró del salón principal de El Central, en La Rural, de manera anticipada.
Antes de eso, Quirno enumeró que Halliburton (empresa que brinda servicios logísticos) ya confirmó que ni ella ni sus filiales trabajarán en Sea Lion, que las cotizaciones de Navitas y Rockhopper retrocedieron en septiembre; y que a las acciones diplomáticas y al arbitraje se suman denuncias penales y procedimientos sancionatorios contra las empresas y sus directivos.Por otro lado, el canciller dejó una advertencia a los países vecinos que col… El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha iniciado este lunes las vistas orales para determinar si permite que sigan adelante las demandas interpuestas por administraciones locales contra compañías petroleras por los efectos del cambio climático, un fallo que determinará el futuro de docenas de litigios similares impulsados por distintos estados y municipios del país.El caso analizado enfrenta a la ciudad y el condado de Boulder, en Colorado, contra Exxon Mobil y Suncor Energy. Los demandantes exigen compensaciones económicas por los daños locales en infraestructuras y salud pública derivados del calentamiento global, acusando a las corporaciones de minimizar el impacto de los combustibles fósiles.
Por su parte, las petroleras rechazan las acusaciones y sostienen que el caso debe ser desestimado, argumentando que las emisiones de gases de efecto invernadero son una cuestión de ámbito federal y no deben regularse mediante demandas estatales.Según recoge el diario estadounidense 'The Washington Post', durante las casi dos horas de sesión, los magistrados han expuesto diferentes posturas técnicas y las autoridades de Boulder han comparado este caso con los históricos pleitos contra las empresas tabacaleras y farmacéuticas. En este sentido, la jueza Elena Kagan, sugirió según el citado medio que los casos anteriores presentaban pocas diferencias con respecto al de las empresas petroleras, por lo que la demanda debería avanzar.Por el contrario, magistrados como Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett respaldaron el argumento de la defensa, señalando que la jurisprudencia previa establece que la contaminación del aire y el agua es competencia exclusiva del Gobierno federal. Otras voces, como la de la jueza Ketanji Brown Jackson, indicaron que la intervención del Supremo en este momento del proceso podría ser "prematura".El presidente del Tribunal, John Roberts, advirtió según Bloomberg sobre las posibles consecuencias del fallo, señalando que una victoria de los demandantes podría desencadenar reclamaciones similares en todos los estados.La resolución definitiva se espera para junio o julio.
La ausencia en el caso del juez Samuel Alito --quien se ha apartado de manera voluntaria debido a que su esposa posee acciones en empresas del sector-- abre la posibilidad de un empate a cuatro votos.De producirse este escenario, el Supremo avalaría de facto el fallo previo del Tr…
Summary from source