Un hombre polaco permaneció enterrado en la nieve durante 2 horas, 12 minutos y 12 segundos y estableció el récord mundial masculino de mayor duración en este ambiente gélido, según Guinness World Records.Damian Kasprzyk, de 41 años y vecino de Szlachtowa, Polonia, logró la marca el 21 de febrero en esa localidad. El desafío exigió un contacto total del cuerpo con la nieve durante todo el intento, sin interrupciones ni protección adicional.La entidad detalló que Kasprzyk no llegó solo a este reto: fue preparado y entrenado por Valerjan Romanovski, un múltiple poseedor de récords Guinness también de Polonia, quien ideó el intento y acompañó al atleta en su preparación mental y física.La prueba con la nieve fue territorio desconocido para Kasprzyk. Sus experiencias previas incluían pruebas con hielo y de inmersión total en agua helada.
“Dado que fue mi primera vez intentando un desafío de contacto con nieve, el tiempo final que logré fue muy bueno”, declaró a Guinness World Records.Cómo se preparó para el desafíoDamian también ostenta el récord por el mayor tiempo en contacto corporal directo con hielo (masculino), con 5 horas, 1 minuto y 33 segundos. Esa marca era previamente propiedad de Romanovski, quien en 2021 registró 3 horas y 28 segundos.Durante el intento del 21 de febrero, Kasprzyk no fue el único en marcar historia. Maria Bodaj, conocida como “Mary Icebreaker” y también polaca, superó simultáneamente el récord femenino equivalente, al completar 3 horas, 33 minutos y 33 segundos en contacto corporal total con nieve, según Guinness World Records.Kasprzyk, padre de dos hijos y empleado de Thermo King, empresa fabricante de sistemas de transporte con control de temperatura, bromeó con que su trabajo lo predispone al frío.
No obstante, señaló que cada intento exige una preparación rigurosa.“Valerjan fue fundamental para prepararme mentalmente y físicamente para soportar condiciones tan extremas”, dijo el atleta a Guinness World Records. El equipo médico de AMBIELANS estuvo presente durante toda la prueba para monitorear su estado de salud.Kasprzyk inició su relación con el frío extremo a través de la natación invernal y los baños de hielo, con una exposición progresiva que aumentó su tolerancia a las bajas temperaturas. “Con el tiempo, descubrí que conectar con el frío me da una profunda paz interior.
Me permite descubrir dónde están mis verdaderos lími…
Summary from source