Santander, 31 ago (EFE).- España y Francia trabajarán con Irlanda para impulsar una regulación europea que establezca un marco común de protección de los menores en internet, según han avanzado fuentes gubernamentales este lunes.Las fuentes han explicado que el ministro responsable de esta materia en España, Óscar López, viajará a Irlanda la próxima semana o la siguiente para abordar la iniciativa con el Gobierno irlandés, que acaba de asumir la Presidencia del Consejo de la Unión Europea.Irlanda quiere que durante su presidencia se avance hacia una regulación europea y ha pedido a España y Francia que presenten sus experiencias para impulsar el debate sobre la mayoría de edad digital.España y Francia son los únicos países de la UE que han llevado hasta sus parlamentos iniciativas legislativas sobre esta materia. En el caso francés, el Consejo Constitucional anuló la norma en julio, una decisión que en España se considera que puede deberse porque la ley señalaba directamente determinadas plataformas.Las fuentes han sostenido que el proyecto español ha evitado ese problema al definir las características de los servicios afectados, sin identificar expresamente a compañías concretas.España participa en Naciones Unidas en un grupo sobre menores y derechos digitales que se ha creado y al que se han sumado numerosos países.Además, Bruselas recibió en julio un informe "bastante contundente" sobre los riesgos que afrontan los menores y la Comisión Europea ha manifestado su intención de impulsar una ley específica.El Gobierno ha considerado que ha aumentado la presión social sobre las plataformas y que estas ya están percibiendo sus efectos. No obstante, ha defendido que, más allá de las medidas de autorregulación que adopten las propias compañías, es necesario legislar.Este viaje se producirá unas semanas después de que Meta, matriz de Facebook e Instagram, acordara pagar casi 16.680 millones de dólares como parte de un acuerdo para resolver las demandas presentadas por varios estados de EE.
que denunciaron la adicción de menores a sus redes sociales.Las autoridades acusaban a la compañía tecnológica de diseñar sus redes sociales para generar adicción entre los menores y de engañar a los consumidores sobre su seguridad.Este acuerdo evita la celebración de un juicio federal en California, el cual agrupaba las reclamaciones de 29 estados. París, 31 ago (EFE).- Francia empieza a aplicar desde este martes 1 de septiembre un sistema de penalizaciones a la moda ultrarrápida, en la práctica a grupos chinos como Shein y Temu, que van desde 0,5 euros a 12 euros por cada producto en nombre de una industria textil más sostenible.Este sistema de penalizaciones, que se basa en la amplitud de la gama que ofrecen las empresas de esa moda ultrarrápida, pero también en la ausencia de incitación a la reparación de la ropa por el bajo precio o por la falta de servicios para hacerlo, es resultado de una ley adoptada a comienzos de julio por una amplia mayoría parlamentaria.Fuentes de los Ministerios de Consumo y de la Transición Ecológica señalaron este lunes que el sistema de penalizaciones se ha diseñado en diálogo con los parlamentarios y con las empresas europeas del sector, lo que permite anticipar que el impacto en marcas como Zara, H&M será "próximo a cero".Aunque desde el punto de vista formal el dispositivo no va dirigido a las empresas asiáticas en nombre del principio de no discriminación, sino sólo a las que recurran a las prácticas de la moda ultrarrápida, en la práctica las concernidas serán las grandes plataformas chinas.Las fuentes lo ilustraron estableciendo una comparativa en la oferta de ropa, ya que mientras Shein tiene 1,7 millones de referencias, en el caso de Zara o H&M son unas 20.000 y 17.400 para Kiabi.El otro criterio para imponer los gravámenes es la posibilidad de reparar las piezas de ropa, en función de los servicios que las marcas contemplan para hacerlo y, sobre todo, el precio de los productos en relación con los costos de referencia fijados para esos arreglos (por ejemplo, 10 euros para una camisa). Cuando los precios de los productos no ofrezcan ninguna incitación para una reparación, se aplicarán las penalizaciones, que empiezan en 0,5 euros para piezas como calcetines o calzoncillos, y pueden alcanzar los 12 euros para chaquetas o abrigos.
Esas penalizaciones, en cualquier caso, no pueden representar más del 50 % del precio de venta del producto.La recaudación del gravamen se va llevar a cabo a través de Refashion, que es el organismo (privado) encargado en Francia de garantizar que se aplica la ecotasa que tiene que pagar el consumidor para el tratamiento de los residuos textiles o de calzado.El Gobierno francés trabaja con las instancias europeas para que este dispositi…
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