Un mensaje de texto ofrece canjear puntos por un celular, un televisor o un reloj y asegura que están por vencer. Al tocar el enlace, el usuario llega a una página que parece ser de su compañía telefónica y allí le piden los datos de la tarjeta para pagar un supuesto envío. Esa es la secuencia de la estafa de smishing, diseñada para obtener información bancaria y hacer cargos posteriores.La oferta puede parecer creíble porque el SMS aparece junto a avisos auténticos del operador, como recargas, consumo de datos o promociones.
La urgencia por no perder los puntos busca que la persona actúe sin verificar quién envió el mensaje ni a qué sitio web conduce el enlace.El cobro inicial suele ser bajo, de 2.000, 5.000 o 7.000 pesos, y se presenta como el costo de entrega del premio. Sin embargo, el objetivo es que la víctima entregue los datos de su tarjeta. Con esa información, los responsables pueden realizar débitos no autorizados.El mensaje puede mezclarse con avisos reales de la empresaLa periodista Lucila Entin explicó en Infobae A las Nueve que el engaño se apoya en la confianza que genera el canal de envío.
“El origen te da confianza”, señaló sobre los casos en los que el SMS queda dentro de una conversación que ya contiene comunicaciones legítimas de una empresa.Según describió, los responsables pueden usar antenas falsas durante un lapso breve para que los teléfonos cercanos se conecten a esa red. Así envían mensajes que imitan a los de las compañías y que luego quedan agrupados en la misma bandeja del celular.Estas antenas pueden trasladarse en vehículos y operar en sitios con muchas personas. Por eso, recibir un mensaje desde un remitente conocido no alcanza para confirmar que una promoción sea auténtica.“Hay que estar muy atento cuando te llega un mensaje, aunque te llegue por la vía que habitualmente te llegan los mensajes oficiales”, advirtió Entin.
Antes de ingresar a un enlace, conviene revisar con cuidado la dirección web y evitar cargar datos personales o financieros.Empresas afirman que no tienen un programa de puntosPersonal Argentina fue una de las empresas que informó que no cuenta con un sistema de canje de puntos. La compañía pidió no abrir enlaces ni compartir información personal ante SMS que ofrezcan premios, beneficios o productos a cambio de puntos próximos a vencer.Al mismo tiempo indicó que recibió reportes de clientes por mensajes en… Esta semana Bruce Springsteen hizo un regalo a su masa global de fans: desde el miércoles 9, un fragmento de la película que documenta su gira más urgente de los últimos años.
Land of Hope and Dreams American Tour (Philadelphia Freedom Cut), está disponible en YouTube con las primeras siete canciones del show que The Boss y la E Street Band brindaron el 30 de mayo en Filadelfia. Detrás de esa decisión de lanzar el material por partes, antes de tenerlo completamente editado, hay algo que trasciende lo estrictamente artístico, según reveló el propio Springsteen en una entrevista con la revista Rolling Stone: la necesidad de no dejar esperando a quienes lo siguen hace medio siglo.Por cierto, nada de esto formaba parte de los planes de Springsteen para esta temporada. Venía de tres años de giras intensas y se había tomado, por fin, un respiro.
Ese descanso se interrumpió el 7 de enero, cuando Renée Good murió baleada por un agente de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) durante una protesta en Minneapolis. Diecisiete días después, Alex Pretti falleció en un enfrentamiento con oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, sigla en inglés).Springsteen no se quedó callado. Escribió “Streets of Minneapolis”, una canción que nombra a ambas víctimas y que le costó publicar sin dudar del tono.
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