Las playas del sur de España suelen ser algunas de las que más turistas atraen durante la temporada de vacaciones. Sin embargo, lejos del bullicio del verano hay entornos protegidos que se convierten en el escenario perfecto para quienes buscan una escapada tranquila y en plena conexión con la naturaleza. Un claro ejemplo de esto es el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, en Almería.Ahí, se abre paso un camino de tierra que serpentea entre pitas y chumberas.
Tras dos kilómetros de desierto, dunas de relieve suave y aspecto fosilizado y un silencio sepulcral, el camino árido desemboca en esta joya almeriense: la Playa de los Genoveses, una bahía amplia, perfectamente curvada, de arena fina y dorada. A lo lejos, divisando toda la escena, se levanta una colina volcánica de 74 metros de altura, con un color oscuro que no puede evitar destacar en la posta de dorados y turquesas. Por eso, ha sido catalogada como una de las playas más bonitas de España en diversas ocasiones.
Durante el verano, se implementan medidas para limitar el acceso de vehículos, con el objetivo de preservar el entorno y evitar la masificación. Hay que recordar que se trata de una playa virgen por lo que allí no encontraremos chiringuitos para comprar agua o helados. Esta playa se ha conservado así desde antes de que el hombre transformara la tierra y debe seguir así como legado a futuras generaciones, por lo que se debe evitar generar posibles desperdicios.
Por qué se llama así la Playa de los GenovesesSu nombre, Playa de los Genoveses, trae consigo una historia que completa el encanto de este enclave y que se remonta al siglo XII, en plena reconquista de Almería. Durante este episodio, una flota genovesa, aliada de Alfonso VII, desembarcó en esta bahía para apoyar a la corona en la toma de la ciudad, entonces bajo dominio musulmán. Desde entonces, la playa fue bautizada en su honor.Más allá del hecho que le da nombre, este arenal ha sido testigo de otros momentos históricos clave.
En 1571, fue punto de reunión de la armada española antes de zarpar hacia la batalla de Lepanto. Siglos después, durante la Guerra Civil, sus dunas fosilizadas sirvieron de camuflaje para búnkeres y fortificaciones defensivas. Hoy, aunque deterioradas, todavía pueden verse al pasear entre las lomas que rodean la playa.Una playa que es ideal para disfrutar del baño en familia debido a lo suave y progresivo de su ent…
Durante años, cortar las orejas o la cola de un perro fue visto como una práctica habitual para modificar la apariencia de determinadas razas. Doberman, pitbull, rottweiler, cane corso y otras especies fueron sometidas a estas intervenciones para conseguir una imagen considerada más fuerte o acorde con ciertos estándares. Sin embargo, esa costumbre comenzó a ser cuestionada por especialistas y organizaciones de protección animal debido al dolor, los riesgos y las posibles consecuencias que implica para las mascotas.El debate vuelve a tomar fuerza luego de que Europa avanzara en normas para reforzar el bienestar de perros y gatos y planteara restricciones a procedimientos considerados abusivos, entre ellos las mutilaciones realizadas únicamente por motivos estéticos.
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