Sol CarrerasMadrid, 18 sep (EFE).- Podemos ha puesto en un brete a Sumar con su propuesta de primarias abiertas para las próximas elecciones generales, a las que se presentaría como candidata Irene Montero, mientras el espacio que impulsó en 2023 Yolanda Díaz sigue sumido en la incertidumbre sobre quién será su cabeza de lista.Para las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2027, Podemos ha colocado a los otros dos dirigentes de mayor peso en la formación: la líder del partido, Ione Belarra, como candidata para la Comunidad de Madrid, y el número tres y secretario de Organización, Pablo Fernández, para el Ayuntamiento de la capital.Una estrategia con la que los morados buscan recuperar terreno electoral donde lo habían perdido, pero que al mismo tiempo contrasta con la falta de movimientos en el otro espacio de la izquierda, Sumar, que aún no tiene líder ni candidato. Nadie en ninguno de los partidos que integran Sumar (Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y los comunes) ha dado un paso adelante tras la renuncia de la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, a repetir en listas.La intención de Sumar es llegar a un acuerdo para elegir candidato y por eso rechazan la propuesta de Irene Montero de celebrar primarias abiertas entre todas las formaciones situadas a la izquierda del PSOE, ya que consideran que se situarían en un escenario de competición y no de colaboración mutua.No obstante, diversos representantes de Sumar valoran que en Podemos abran la puerta a una futura candidatura de unidad pero priorizan su propio proyecto, al que invitan a unirse a los morados y a otros partidos como Compromís, la Chunta Aragonesista o Més, con los que comparten grupo parlamentario en el Congreso.Sumar prevé designar a su candidato este otoño y la incógnita es máxima, ya que las quinielas cada vez se reducen más.Uno de los nombres que ha llegado a estar formalmente sobre la mesa para ser candidato de Sumar es el del ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, que ha rechazado esta posibilidad cada vez que le han preguntado al respecto."Soy jugador de equipo y voy a estar como un militante más ahí, partiéndome la cara", dijo el jueves. También ha sonado el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, pero fuentes de su entorno descartan la posibilidad de que sea cabeza de cartel de Sumar y señalan que sí estaría dispuesto a ir en listas c…
Santander, 18 sep (EFE).- Faro Santander, el espacio museístico inaugurado el 7 de septiembre en la histórica sede del Banco Santander en la capital cántabra, ha pasado el periodo de visita gratuita, con 30.000 personas recibidas, y abre ya todas sus salas para acercar las obras maestras de la colección de la entidad como nunca antes se había hecho.Este viernes se abre la última sala de la cuarta planta de Faro Santander, que alberga piezas del banco, junto a obras de Leonora Carrington y de la colección Gelman en el resto de plantas.En estos días en que el museo lleva abierto sin cobrar entrada sus responsables están muy contentos con la afluencia recibida.Quienes ya han visitado este museo han podido ver algunas de las obras más icónicas y místicas de Tiziano, el Greco, Rubens o Canaletto. Ahora la otra mitad de esa cuarta planta se abre para mostrar creaciones más terrenales, bodegones y paisajes, con obras de Barceló, Silicia o Manuel Millares, pero también de otros grandes nombres como Goya, Sorolla, Picasso, Miró o Tàpies.Son en total cerca de 80 obras del banco que, aunque divididas en dos salas, deben verse como un todo, destacan los responsables de Faro Santander.Se trata de joyas artísticas, de las que se estudian en libros de historia del arte y que, en algún caso, además, se exhiben por primera vez al público.Precisamente esa primera oportunidad de contemplar estas piezas lo destaca la comisaria de la exposición del banco, Lola Jiménez Blanco, quien señala la novedad que supone que el arte que hasta ahora estaba reservado a los ojos de unos pocos pueda ser disfrutado en un espacio museístico de una ciudad como Santander.Explica que esta colección puede verse con miradas diferentes. Por ejemplo, como una muestra de cinco siglos de arte, desde 'La predicación de san Juan Bautista' (h.
1537-1540), de Lucas Cranach el Viejo, hasta 'Soñé que revelabas' (2018), del santanderino Juan Uslé.Se trata de un paseo por toda la historia artística combinando grandes nombres y el lenguaje más clásico con el contemporáneo, viendo que los nuevos creadores se inspiran en los clásicos y los reinterpretan.Prueba de ello está en la sala recién inaugurada, donde el recorrido se cierra con dos obras paradigmáticas en este sentido: 'Niña' (1971) de Juan Barjola, en un guiño a 'Las Meninas' de Velázquez, y 'Adami y Goya en el salón' (1974), del Equipo Crónica, que evoca …
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