y Manny Machado salieron el domingo de San Francisco dejando una imagen completamente distinta de la que acompañaba a los Padres hace apenas dos meses.Tatis pegó tres hits, remolcó dos carreras y anotó otras dos. Machado conectó su cuadrangular número 27. San Diego ganó 6-4, completó la barrida sobre los Gigantes, extendió a siete su cadena de victorias y amaneció este lunes con 2.5 juegos de ventaja sobre Arizona por el último comodín de la Liga Nacional.En julio, ambos estaban en el centro de una pregunta mucho menos agradable: ¿qué iban a hacer los Padres con una temporada que parecía escaparse?San Diego llegó al Juego de Estrellas con récord de 48-48, una de las peores ofensivas de las Grandes Ligas y 3.5 juegos de distancia del último puesto de playoffs.
Días antes había caído hasta 5.5 encuentros detrás y cinco equipos se interponían entre los Padres y octubre. Te puede interesar Resumen MLB: Fernando Tatis Jr. y Manny Machado la sacan en la misma entrada; Hernández da el 24 La gerencia comenzó a contemplar todos los escenarios.A.J.
Preller, presidente de operaciones de béisbol y gerente general, reconoció públicamente que tanto comprar jugadores como tomar “otra dirección” estaban sobre la mesa. Convertirse en vendedor significaba comenzar a desprenderse de piezas con valor y probablemente admitir que 2026 estaba perdido.Tatis entendió perfectamente el mensaje. Cuando le preguntaron por la incertidumbre de aquellos días, bromeó con la posibilidad de que ni siquiera él estuviera completamente seguro.“Cualquier cosa puede estar en juego.
Probablemente hasta yo”, dijo antes de aclarar entre risas que estaba bromeando.No existe evidencia pública de que San Diego llegara a negociar formalmente a Tatis ni a Machado. De hecho, la posibilidad de mover a Machado era particularmente compleja porque su contrato de 11 años y US$350 millones incluye protección total contra cambios.Pero la discusión sobre desmantelar parcialmente el equipo era real.Y había una razón: sus estrellas no estaban produciendo como estrellas.La ofensiva que debía salvarlos era la que los estaba hundiendoDurante buena parte de la primera mitad, los Padres tuvieron el peor ataque de las Grandes Ligas.A mediados de julio habían anotado apenas 379 carreras y tenían OPS colectivo de .672. Por primera vez desde 2019, San Diego llegó al Juego de Estrellas sin un jugador de po…
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