Suno formalizó un acuerdo con las discográficas Warner Music Group y BMG para lanzar una nueva generación de modelos de inteligencia artificial musical entrenados con catálogos licenciados. El anuncio llega después de que la compañía enfrentara demandas por derechos de autor y es un giro hacia un esquema donde los artistas bajo contrato con esos sellos podrán participar de manera voluntaria en la creación de contenido generado por IA.Cómo es el acuerdo de Suno para tener artistas realesSuno presentó tres modelos: v6, v6-wild y v6-mini. El primero ofrece resultados pulidos para objetivos creativos definidos, mientras que v6-wild apunta a composiciones menos predecibles, orientadas a la exploración.
Ambos quedaron reservados para los suscriptores de los planes Pro y Premier, que cuestan 8 y 24 dólares mensuales respectivamente en Estados Unidos.El modelo v6-mini estará disponible de forma gratuita para todos los usuarios. La empresa anunció además que retirará sus sistemas anteriores para concentrar el servicio íntegramente en esta nueva generación, entrenada con datos distintos a los que motivaron las disputas legales previas.El paquete incorpora herramientas dirigidas a productores: edición de fragmentos específicos de una canción mediante indicaciones o palabras de la letra, combinación de fuentes a través de mashups, aislamiento de elementos de audio y sampling. También permite generar instrucciones a partir de texto, audio, imágenes o video.Suno lanzó su generación v6 en colaboración con Warner Music Group, BMG y Believe para ofrecer un modelo de música con IA basado en catálogos con licencia.
El acuerdo permite a los artistas de esos sellos decidir si participan en experiencias generadas por inteligencia artificial y recibir una compensación cuando lo hagan.Cómo participarán los artistas bajo licenciaEl mecanismo central del acuerdo es el consentimiento individual. Los artistas vinculados a Believe podrán elegir si se inscriben en las nuevas funciones de Suno, lo que introduce una lógica de adhesión voluntaria en un producto que hasta ahora operaba mediante generación automatizada sin distinción por titular de derechos.“Lo que viene a continuación es un nuevo tipo de producto que estamos desarrollando: experiencias opcionales creadas en torno a artistas concretos, en las que los artistas pueden elegir participar y recibir una remuneración cuando lo haga… Washington, 9 sep (EFE).- Ford rechazó las críticas de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, a sus relaciones con empresas chinas y calificó de "equivocada" y plagada de "errores factuales" una carta del secretario de Transporte, Sean Duffy, que cuestiona, entre otras operaciones, la alianza del fabricante estadounidense con Geely en su planta española de Almussafes (Valencia).Ford acusó a Duffy de intentar "acaparar titulares" a costa de una compañía que, según afirmó en un comunicado la noche del martes, "ha hecho más por la industria manufacturera estadounidense que prácticamente cualquier otra" y aseguró ser el fabricante que más vehículos produce y exporta desde Estados Unidos y que más trabajadores industriales emplea en el país.
La respuesta se produjo después de que Duffy expresara su "profunda preocupación" por lo que considera una creciente dependencia de Ford de tecnología y empresas chinas que, a su juicio, amenaza la seguridad económica estadounidense y la independencia de sus cadenas de suministro. Entre los ejemplos citados por el secretario figura de forma destacada el acuerdo entre Ford y la china Geely para crear una empresa conjunta que gestionará la factoría de Almussafes, una operación que Duffy considera que permite a un "adversario estratégico" afianzar su presencia en los mercados occidentales.El acuerdo es especialmente relevante para España porque está considerado clave para asegurar el futuro de la planta valenciana. Ford mantendrá el 66 % de la sociedad y Geely el 34 %, participación por la que la compañía china ha desembolsado 221 millones de euros.
La alianza prevé fabricar cinco modelos en Almussafes y comenzar la producción de los nuevos vehículos a partir de 2028, además de aumentar la actual plantilla, de unos 4.100 trabajadores. Ford y Geely han presentado el pacto como una fórmula para aumentar el aprovechamiento de una factoría con capacidad potencial para producir alrededor de 500.000 vehículos anuales y reducir costes en un mercado europeo sometido a una fuerte competencia. Duffy también criticó el uso por parte de Ford de tecnología de baterías de la china CATL en Michigan y sus conversaciones con BYD.
Ford replicó que su acuerdo con CATL es únicamente de licencia tecnológica y servicios, que la fábrica es íntegramente propiedad de Ford y que emplea a unos 1.700 trabajadores estadounidenses.
Summary from source