Madrid, 6 oct (EFE).- La Fundación Canal presenta 'El infierno de Dante. Doré y Rauschenberg’' una exposición que demuestra que los grandes pecados como la lujuria, la corrupción o la traición siguen vigentes y de actualidad por muchos siglos que pasen.Con el poeta y filósofo Dante Alighieri como guía, el ilustrador Gustave Doré (1832-1883) y el artista Robert Rauschenberg (1925-2008) recorren los 9 círculos del Infierno de la 'Divina Comedia' con unas imágenes que demuestra que "nada ha cambiado desde el siglo XIII hasta el XXI", ha señalado la comisaria de la muestra Lola Durán."Las cuestiones más profundas siguen siendo las mismas a lo largo del tiempo"; la violencia, el poder, la culpa, el deseo, la avaricia, el fraude o la traición continúan formando parte de la experiencia humana, ha explicado.La exposición sigue el recorrido planteado por Dante y permite contemplar cómo Doré y Rauschenberg resuelven los mismos episodios desde dos códigos visuales opuestos.El viaje comienza con Dante perdido en una selva oscura y acompañado por Virgilio, que será su guía durante el descenso. A partir de ahí, el visitante atraviesa los nueve círculos del Infierno, desde el Limbo en el primero hasta los condenados por traición en el noveno.La comparativa permite observar cómo cambia la representación de estos mismos episodios.Mientras Doré mantiene una iconografía reconocible y utiliza el claroscuro, la perspectiva y la monumentalidad para construir un universo oscuro y sublime, Rauschenberg introduce fotografías, manchas, líneas, fragmentos y figuras contemporáneas que convierten el poema en una lectura crítica de los años 70.Así, mientras en su recorrido por el infierno, Dante se encuentra con amigos, enemigos, políticos o tramposos de su época, Rauschenberg se apoya en la iconografía contemporánea y se refiere una y otra vez a la URSS, al ex presidente estadounidense Richard Nixon, o al caso Watergate, el escándalo que le obligó a dimitir.Los seductores y aduladores, los que vendieron cargos eclesiásticos, los políticos avaros, los sembradores de discordia se enfrentan a castigos como fosos de serpientes o de alquitrán hirviendo, a ser enterrados boca abajo o flotar en un lago de hielo, que Doré ilustra con todo lujo de detalles.Donde Doré ilustra con precisión, Rauschenberg se apoya en imágenes de cintas magnetofónicas, armas o coches para ilustrar los mismos temas.…
La Fundación Canal ha inaugurado la exposición 'El infierno de Dante. Doré y Rauschenberg', que reúne 111 obras de Gustave Doré y Robert Rauschenberg, dos artistas que interpretaron el Infierno de la 'Divina Comedia' de Dante Alighieri con casi un siglo de diferencia y desde lenguajes artísticos distintos.La exposición, comisariada por Lola Durán y que podrá visitarse de forma gratuita en la Sala Mateo Inurria 2 de la Fundación, en Madrid, del 7 de octubre al 5 de enero de 2027, reúne las dos series completas que ambos artistas dedicaron a la primera parte de la 'Divina comedia'. Entre ellas, 76 xilografías de Doré y 35 litografías offset de Rauschenberg.Según la Fundación, estas obras permiten recorrer los nueve círculos y los 34 cantos del 'Infierno' a través de la visión "figurativa, dramática y medievalista" de Doré y del "lenguaje fragmentario, híbrido y contemporáneo" de Rauschenberg.La directora gerente de la Fundación Canal, Eva Tormo, ha señalado durante la presentación que la muestra reúne "por primera vez" las series completas de estos dos artistas y ha indicado que "la idea de partida es muy sencilla y a la vez muy potente".
En este sentido, ha planteado la muestra como la pregunta de qué ocurre cuando dos artistas separados por siglos se enfrentan a una misma obra escrita hace más de 700 años."Cuando vemos las dos miradas juntas, descubrimos un mundo interesante, cambian los sitios, cambia las imágenes y cambian los lenguajes, pero no cambia tanto las preocupaciones humanas, siempre la presentes. ?El poder, la violencia, el deseo, la culpa, la avaricia, el fraude y la tracción siguen estando ahí", ha afirmado la directora.El recorrido sigue el itinerario de Dante, desde la selva oscura y la compañía de Virgilio hasta los condenados por traición en el noveno círculo. En ella, el visitante puede recorrer los nueve círculos del Infierno, comenzando por el Limbo, a través de las diferentes obras de los dos artistas.Según Durán, el montaje museográfico, del que destacan unos aros rojos que cuelgan del techo al suelo recreando los círculos del infierno de Dante, acompaña al visitante en la narrativa de la obra y combina, "en igualdad de condiciones", los lenguajes de Dante, Doré y Rauschenberg.Como explica la comisaria, la comparativa permite ver cómo cambia la representación de estos mismos episodios.
Mientras Doré mantiene una iconografía reconocib…
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