En la entrada a Ensenada, Baja California, el rostro de Isaac del Toro recibe a quienes cruzan el bajo puente del nodo vial Fondeport al norte de la ciudad. Pintado sobre un mural de 110 metros cuadrados, el ciclista quedó inmortalizado días después de conquistar el tercer lugar del Tour de Francia, hazaña que lo erigió como nuevo ídolo del deporte mexicano.
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