“Bobby” Kennedy y Ethel Kennedy, murió el 21 de septiembre de 2026 a los 42 años en su casa de Westwood, Massachusetts. La educadora y activista por los derechos de las personas con discapacidad había sufrido una grave lesión en la médula espinal en 2020 que le provocó una parálisis prolongada y múltiples complicaciones médicas.Su familia celebró los servicios fúnebres de forma privada y no se reveló la causa de la muerte, según informó el USA Today.Kyle era una de los 34 nietos del senador demócrata asesinado en 1968 y de Ethel Kennedy. Nació el 6 de julio de 1984 en Washington D.C., hija de Michael Kennedy —sexto de los 11 hijos del matrimonio Kennedy— y de Victoria Denise Gifford, hijastra de la presentadora de televisión Kathie Lee Gifford e hija de la leyenda de la NFL Frank Gifford.Una vida dedicada a la educación y la reforma escolarSegún su obituario, publicado por la funeraria Burke Funeral Homes, Kyle dedicó su carrera profesional a la educación infantil y a la reforma del sistema escolar para niños en situación de vulnerabilidad y personas con discapacidad.Tras graduarse de la Universidad de Georgetown con un título en historia, inició su trayectoria docente en Nueva York a través del programa Teach For America, destinado a escuelas de comunidades desfavorecidas.Posteriormente obtuvo una maestría en Educación Temprana en la Universidad de Pace y una maestría en Política Educativa y Gestión en la Escuela de Educación de la Universidad de Harvard.Su obituario la describe como “una apasionada defensora de una educación primaria más equitativa y de las escuelas chárter”, que trabajó con empresas tecnológicas para reformar los planes de estudio y se desempeñó como asesora de educadores que trabajaban con estudiantes jóvenes.La lesión medular que transformó sus últimos añosEn 2020, Kyle sufrió una lesión grave en la médula espinal que derivó en parálisis a largo plazo, discapacidad y otras complicaciones de salud.De acuerdo con su obituario, “los años que siguieron trajeron luchas, pero Kyle peleó por mantener su humor seco y su determinación”, esforzándose por ser la mejor madre posible para sus dos hijos varones y cuidando a sus dos terriers Wheaten.La parálisis la convirtió en activista por los derechos de las personas con discapacidad.
Entre sus acciones más destacadas, testificó ante la Cámara de Representantes de … Roma, 20 oct (EFE).- La organización humanitaria Sea Watch denunció este martes que hombres armados obligaron a un grupo de inmigrantes a arrojarse al agua desde la patera en la que viajaban de noche en el Mediterráneo con rumbo a la costa. La ONG aseguró que ha sido testigo de estos hechos mientras llevaba a cabo una operación de rescate la pasada noche de una barcaza en la que viajaba un total de 65 inmigrantes.Según su versión, en torno a las 2.00 hora local (00.00 GMT), la patera fue interceptada por una lancha motora con seis hombres armados, algunos de ellos con el rostro cubierto."Los hombres apuntaron con sus armas a las personas que todavía permanecían a bordo y les ordenaron que 'bajaran'.
En medio de la oscuridad, más de 30 personas se lanzaron al mar", ha explicado en un comunicado esta organización humanitaria alemana. Acto seguido los hombres armados se alejaron remolcando la patera ya vacía, "presumiblemente en dirección a Libia", agrega.La tripulación del barco humanitario Sea Watch 5 logró rescatar a todas las personas que habían caído al agua poniendo así fin a una "situación de extremo peligro".La ONG ha lamentado que Italia y Europa financien a los llamados guardacostas libios, mediante los controvertidos acuerdos con las autoridades de Trípoli para contener la inmigración irregular."Seguimos denunciando a estos criminales que ponen en peligro la vida de las personas. Sin embargo, desde Italia y Europa no llegan sanciones ni siquiera protestas, sino ríos de dinero para que esta violencia continúe sin cesar", ha denunciado en la nota.Los desembarcos en Italia desde la ruta migratoria del Mediterráneo central, una de las más letales del mundo, siguen produciéndose, aunque a un ritmo menor que en el pasado.En lo que va de año han llegado a las costas italianas 25.660 inmigrantes, menos de la mitad que los 56.739 que lo hicieron en el mismo periodo del 2025, según cifras actualizadas este martes por el Ministerio del Interior.
Jaén, 20 oct (EFE).- Un hombre que ha resultado herido en un incendio declarado este martes en una vivienda del barrio de La Glorieta, en Jaén, ha muerto en el hospital de esta capital al no poder superar la gravedad de las heridas.Según ha informado el Ayuntamiento de Jaén, el suceso tuvo lugar en torno a las 7.30 horas en una vivienda situada en la cuarta planta del número 11 de la Ronda Astrónomo Aljayyani, donde intervinieron una quincena de bomberos para extinguir las llamas.En el interior del inmueble se encontraban dos varones y una mascota. El propietario logró salir por su propio pie junto con el animal, mientras que la segunda persona tuvo que ser rescatada por los bomberos.El hombre fue atendido por inhalación de humo y evacuado en estado muy grave por los servicios de emergencias al Hospital de Jaén, aunque finalmente no ha podido superar el alcance de las lesiones y ha fallecido. En el operativo, en el que fue desalojado el bloque, participaron 15 bomberos, que se desplazaron hasta el lugar con tres vehículos: una bomba ligera, una bomba pesada y un furgón de salvamento.El ayuntamiento ha indicado que, “según las primeras informaciones, el incendio podría haberse originado al caer una vela sobre un colchón y que habría comenzado a arder”.
Una figura enigmática, una huida calculada y un crimen atroz en el Pacífico costarricense mantienen en vilo a las autoridades judiciales. Con apenas 22 años, la principal sospechosa de un violento homicidio ha logrado evadir a la justicia tras un operativo que pretendía capturarla en San José. Su caso, envuelto en un aura de misterio y frialdad, atrae la atención pública no solo por la crudeza del acto, sino por la audacia con la que ella y su cómplice escaparon dejando un rastro de transacciones bancarias a su paso.El 27 de setiembre, la tranquilidad de Playas del Coco, en Guanacaste, se vio sacudida por el hallazgo del cuerpo sin vida de Marc Fleming, un ciudadano estadounidense de 72 años que residía en la zona.
Según las investigaciones preliminares, el extranjero fue asesinado en el interior de su apartamento. El arma utilizada reflejó una violencia desmedida: el vaso de una licuadora con el que le arrebataron la vida la tarde de ese mismo día.Las cámaras de seguridad del complejo habitacional donde vivía Fleming captaron imágenes cruciales para la investigación. En los videos se observa a la principal sospechosa saliendo del edificio visiblemente agitada.
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