En los últimos años, la infusión de cúrcuma ha ganado popularidad como remedio natural para la inflamación, impulsada por el interés global en alternativas a los fármacos convencionales. Este auge se debe, en parte, a la publicación de numerosos estudios sobre la curcumina, el principal polifenol de la cúrcuma, y al respaldo de instituciones como el National Center for Complementary and Integrative Health de Estados Unidos, la Mayo Clinic y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Sin embargo, la investigación advierte que los beneficios comprobados corresponden sobre todo a suplementos estandarizados y no a infusiones caseras de cúrcuma.Evidencia y cautelaEl NCCIH, dependiente de los National Institutes of Health, reconoce que la cúrcuma y la curcumina poseen un potencial antiinflamatorio interesante.
Según su ficha informativa, existen investigaciones iniciales que sugieren beneficios en la reducción de biomarcadores inflamatorios y síntomas de enfermedades como la artritis. Sin embargo, el centro advierte que la evidencia disponible todavía es insuficiente para recomendar la cúrcuma o la curcumina como tratamiento seguro o efectivo para problemas de salud específicos.Este organismo subraya que la mayoría de los ensayos clínicos se han realizado con extractos estandarizados de curcumina, formulados para mejorar su absorción y biodisponibilidad, y no con la tradicional infusión elaborada a partir de cúrcuma en polvo o raíz fresca. El NCCIH recalca que, aunque la cúrcuma en la dieta es generalmente segura, el uso de suplementos de alta concentración puede causar molestias digestivas e incluso daño hepático en casos aislados.
Además, recomienda evitar el consumo de suplementos durante el embarazo y la lactancia.Potencial y limitaciones en infusionesLa Mayo Clinic, referente en medicina clínica y divulgación científica, describe la curcumina como un compuesto con propiedades antiinflamatorias documentadas, que podría ser útil para aliviar el dolor y la inflamación en enfermedades como la osteoartritis. No obstante, la institución insiste en que la mayor parte de la evidencia se refiere a suplementos y no a la cúrcuma en su forma culinaria o en infusión.Según publicaciones de la Mayo Clinic, aunque algunos ensayos han mostrado que la curcumina puede ser tan eficaz como el ibuprofeno para reducir la inflamación y el dolor, estos beneficios se observan con… Aldo Rendón, tal como lo preguntó, ha sido fiel a su estilo y no se mide para soltar bromas en La Casa de los Famosos México 2026.
Recientemente le preguntó a Masad Altamimi si había comprado “inyecciones para su cuerpo”.La frase exacta de Aldo fue: “Massad, ¿dónde compraste las inyecciones para tu cuerpo?”. El comentario, lanzado en tono de broma, generó conversación en redes sociales..Por supuesto, no hay declaración pública de Masad Altamimi que confirme ningún procedimiento estético ni el uso de sustancias.Lo que sí es visible es una combinación de masa muscular pronunciada y un porcentaje de grasa corporal muy bajo, características que pueden alcanzarse sin intervención médica, aunque con un nivel de disciplina que pocas personas sostienen.“Inyectado” o simplemente entrenado: lo que dice el físico de MasadUn cuerpo con músculo definido y poca grasa no es, por sí solo, evidencia de nada. La genética juega un papel que varía de persona a persona: algunos individuos tienen mayor facilidad para ganar masa muscular o para oxidar grasa, lo que produce resultados visualmente más llamativos con el mismo volumen de trabajo que otro atleta.Masad Altamimi tiene el tipo de complexión que en el ambiente del fitness se conoce como mesomorfo: tendencia natural a desarrollar músculo y a mantener un porcentaje graso bajo.
Eso no descarta el esfuerzo, al contrario, suele potenciarlo.¿Cómo se construye un cuerpo como el de Masad Altamimi? Lograr una figura como la de Masad requiere, en primer lugar, un entrenamiento de fuerza sostenido durante años. La hipertrofia muscular —el aumento del tamaño de las fibras musculares— es un proceso lento que responde a la progresión de cargas, la frecuencia de estímulo y el descanso adecuado entre sesiones.El segundo factor es la alimentación.
Un porcentaje de grasa corporal visiblemente bajo, como el que Altamimi muestra, se consigue con un superávit calórico controlado en etapas de volumen y un déficit preciso en etapas de definición. La proteína —entre 1.6 y 2.2 gramos por kilogramo de peso corporal al día, según los rangos que maneja la literatura de nutrición deportiva— es el nutriente que sostiene la masa muscular durante esas fases.El descanso es el tercer pilar. El músculo no crece durante el entrenamiento, sino en la recuperación.
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