Los Ángeles (EE.UU.), 27 jul (EFE).- Un buque comercial rescató con vida cerca de Hawái (EE.UU.) a un marinero residente en California, quien permaneció 30 días a la deriva en el Pacífico debido a una avería en la embarcación con la que emprendió su primera travesía en solitario.Kai Sato, de 39 años, zarpó de la isla Catalina (California) el 7 de junio, pero se quedó a la deriva el 20 de ese mes cuando se rompió el mástil de su barco por fuertes vientos y se arruinó el teléfono de navegación.El marinero fue rescatado el pasado 21 de julio por los vigías a bordo del buque George III que avistaron un pequeño velero en apuros, según un comunicado del sindicato Seafarers International Union.Sato se quedó sin agua y la única comida que podía preparar debía cocinarse con agua de mar.El californiano logró recolectar algo de agua de lluvia para beber durante ese tiempo, pero sufrió deshidratación y una depresión severa, de acuerdo con el comunicado."Lloré durante toda una semana mientras iba a la deriva hacia el sur; me sentía fatal. Pensé en intentar encender el motor y asfixiarme, suicidarme; me sentía desesperado", declaró Sato a Hawaii News Now.El marinero intentó regresar a la costa de California a motor, pero se quedó sin combustible.Relató al medio que durante los días a la deriva pidió orientación, meditó y habló con el agua y el viento. También aseguró que sintió la presencia de su tío, ya fallecido, con quien había realizado una travesía de California a Hawái cuando era niño.Sato ha expresado su agradecimiento a toda la tripulación del buque George III por haberle salvado la vida y aseguró que está preparado para regresar a la aventura.
La ciudad de Nueva York celebró el campeonato de la NBA conseguido por los New York Knicks tras 53 años de espera. La figura que acaparó la atención fue Karl-Anthony Towns, quien no solo impactó dentro de la cancha, sino que también mostró una dimensión personal marcada por la memoria de su madre y el apoyo de su círculo íntimo. De acuerdo con el podcast The Interview, la relación de Towns con la ciudad y con su historia familiar resultó determinante durante una campaña plagada de presión y emociones intensas.El propio jugador, nacido en Nueva Jersey, expresó en diálogo con el presentador del podcast David Marchese, que vestir la camiseta de los Knicks significó “un honor” y reconoció que la experiencia de lograr el campeonato aún le resulta difícil de asimilar.
El recorrido del pívot hasta alcanzar la cima del baloncesto profesional estuvo atravesado por desafíos personales y profesionales, así como por la influencia persistente de su entorno afectivo.La influencia familiar y el peso de la memoriaEl camino de Towns hacia el éxito deportivo se encuentra profundamente ligado a la figura de su madre, quien falleció a causa de complicaciones por COVID-19 en 2020. Según relató el jugador de 30 años en la entrevista, la memoria de su madre fue un motor decisivo durante los playoffs. “Mi mamá me enseñó a ser apasionado por el juego y a amar jugar al más alto nivel”, contó en el podcast.La ausencia materna influyó en la forma en que Towns afrontó los momentos más exigentes de la temporada.
Explicó que pensó en ella tanto dentro como fuera de la cancha y que parte de su motivación consistió en honrar el tiempo y el esfuerzo que ambos dedicaron al baloncesto.“He dedicado mi vida a este deporte y renuncié a muchos momentos valiosos que podría haber compartido con mi madre”, subrayó Towns. La gestión de esa carga emocional resultó evidente durante las entrevistas postpartido, donde mostró una vulnerabilidad poco habitual.El círculo íntimo de Towns también ocupó un lugar central en su trayectoria reciente. Su esposa, Jordan Woods, y su padre acompañaron el proceso de adaptación a Nueva York tras el traspaso desde Minnesota.
Destacó la relevancia de celebrar el título junto a Jordan, describiéndola como la persona más cercana en su vida tras la muerte de su madre. “La próxima mujer más cercana en mi vida estaba ahí y pudo celebrar ese momento conmigo”, expresó.De Nueva … Juan Pablo Varillas consiguió una importante victoria en el Challenger 125 de San Marino 2026 y aseguró su presencia en el cuadro principal del certamen italiano.
El tenista peruano tuvo que superar un exigente duelo ante el local Francesco Forti (371° ATP), al que derrotó en tres sets para avanzar en el torneo disputado sobre superficie de polvo de ladrillo.El jugador nacional, actual número 274 del ranking ATP, se impuso por 6-4, 3-6 y 7-6(5) en un encuentro que se extendió por 3 horas y 17 minutos. ‘Juanpi’ mostró fortaleza mental en los momentos más complicados y logró cerrar a su favor un partido que llegó a tener momentos de máxima tensión en el parcial definitivo.Varillas tuvo un buen inicio y logró quedarse con el primer set por 6-4, mostrando solidez en sus juegos de servicio y aprovechando las oportunidades que generó ante Forti. Sin embargo, el italiano reaccionó en la segunda manga, elevó su nivel y encontró la manera de incomodar al representante peruano.Forti se quedó con el segundo parcial por 6-3 y obligó a que todo se definiera en un tercer set.
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