Los ataques a buques en el estrecho de Ormuz y Bab el-Mandeb alteraron el tráfico marítimo internacional. Las aseguradoras y empresas de transporte evitan operar en la zona debido al alto riesgo, lo que agrava la situación energética y comercial.En paralelo, la presión sobre Bab el-Mandeb aumentó por ataques dirigidos a buques vinculados a Arabia Saudita. El especialista en geopolítica y energía, Guillermo Koutoudjian, explicó en Infobae en Vivo que esta ruta funcionaba como válvula de escape para el transporte de crudo hacia Asia.
La combinación de amenazas en ambos estrechos tensiona el mercado global y expone la vulnerabilidad de la economía mundial ante conflictos en Medio Oriente.Consecuencias económicas y el caso argentinoKoutoudjian señaló que el conflicto en Ormuz y Bab el-Mandeb eleva los precios del petróleo y del gas natural licuado. El valor del Brent superó los USD 100 y el gas regresó a niveles máximos desde febrero. Las economías que dependen de la importación de estos recursos enfrentan costos adicionales, aunque el impacto varía según la región.El especialista remarcó que Argentina, a diferencia de años anteriores, redujo su dependencia de la importación de gas natural licuado.
Mientras en otros períodos el país necesitó hasta 80 buques, este año las importaciones se limitaron a entre 18 y 20. Al mismo tiempo, Koutoudjian afirmó que la producción nacional en Vaca Muerta y los saldos exportables permitieron aliviar la presión sobre las cuentas nacionales.Sin embargo, las economías que deben importar energía a precios elevados enfrentan dificultades significativas. El aumento de los costos afecta tanto a países importadores como a aquellos que, aunque producen su propia energía, consumen derivados cuyos precios se ajustan por la situación internacional.Riesgos de proliferación nuclear y acuerdos estratégicosEl acuerdo nuclear entre Estados Unidos y Arabia Saudita generó interrogantes sobre sus objetivos.
Koutoudjian consideró que el pacto se presenta con fines pacíficos, aunque persisten dudas sobre su verdadero alcance. El especialista indicó que la preocupación radica en la eventual desviación hacia un programa de armas de destrucción masiva. Koutoudjian explicó que con un nivel de entre 2,5% y 3% es suficiente, como ocurre en las centrales argentinas Atucha I y II.
Alcanzar un enriquecimiento de 60% pone a un país cerca de obtener material…
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