La infanta Elena vivió este lunes uno de esos días que empiezan con agenda institucional y acaban con una sorpresa que nadie tenía en el guion. Por la mañana, compromiso social en Zaragoza; por la tarde, cine en Madrid. Y en la capital, una coincidencia que levantó más de una ceja: su excuñado, Álvaro de Marichalar, también estaba allí, en el estreno de Arriba Tutto, la primera película dirigida por José Mota.Elena arrancó la jornada en Aragón, donde presentó el autobús inclusivo “Cambia el filtro”, una iniciativa de la Fundación Mapfre y ATADES que recorrerá 20 ciudades españolas para promover una mirada más humana hacia la discapacidad y las enfermedades raras.
La infanta, que lleva casi dos décadas dedicada a proyectos sociales, se implicó personalmente en la inauguración. Su mensaje fue claro y directo: mirar más allá de los prejuicios para descubrir el talento y las capacidades que muchas veces pasan desapercibidas.La presentación fue breve, porque Elena tenía otro compromiso marcado en rojo en su agenda. Sin pasar por casa, regresó a Madrid y se dirigió directamente al cine Capitol, donde José Mota celebraba la premiere de su ópera prima.
La infanta llegó sin cambiarse de ropa, con la misma chaqueta de cuadros rosas y blancos que había lucido en Zaragoza, una prenda llamativa que hacía difícil que pasara inadvertida… aunque su intención era precisamente la contraria.La alfombra del estreno estaba repleta de rostros conocidos: Los Chunguitos, Rozalén, Enrique Ponce, Bigote Arrocet, además de diferentes humoristas, actores y cantantes. Entre ellos, uno que llamó especialmente la atención: Álvaro de Marichalar, excuñado de Elena y habitual en eventos públicos. La coincidencia era inevitable y, como era de esperar, los periodistas quisieron saber si se habían saludado.Elena, fiel a su estilo, evitó responder a cualquier pregunta.
No posó en el photocall, no atendió a los medios y se mantuvo en un segundo plano. Solo unos pocos reporteros se dieron cuenta de que estaba allí. Si hubo saludo entre ambos, ocurrió dentro de la sala, lejos de las cámaras y de los titulares que habría generado un encuentro público.
La infanta acudió al estreno exclusivamente para apoyar a José Mota, sin intención de convertirse en protagonista de la noche.Su presencia, sin embargo, terminó siendo uno de los detalles más comentados del evento. Siempre al lado de la cultura, y presumiendo de la buena relación que tiene con José Mota, la infanta Elena ha acaparado todos los flashes en el estreno del nuevo proyecto del actor y humorista, 'Arriba tutto' -una comedia que supone su debut como director y de la que además ha escrito el guión y que protagoniza junto a Karra Elejalde, Olivia Molina, Pablo Cabello, y Diego Anido- y cuya multitudinaria première en el madrileño cine Capitol tampoco se han perdido otros rostros conocidos como Felipe González, José Ortega Cano, Rosario Mohedano, Enrique Ponce, Javier Ungría, Rozalén, Nuria Fergó, Jorge Sanz, Pepe Navarro, o Jaime Peñafiel.Y no han sido los únicos, ya que entre los invitados también se encontraban Bárbara Rey -con la que la hija del Rey Juan Carlos ha coincidido por primera vez tras las revelaciones que la vedette ha hecho sobre su 'entrañable amistad' con el Emérito tanto en diferentes entrevistas como en su libro de memorias-, y el hermano de Jaime de Marichalar, Álvaro de Marichalar, con el que doña Elena ha protagonizado un momento de lo más incómodo en pleno photocall.El tío de Victoria Federica y Froilán se encontraba antendiendo a los micrófonos de Europa Press celebrando que el presidente del Gobierno haya convocado por fin elecciones cuando la hermana del Rey Felipe VI ha hecho su aparición en el cine. "¡Qué maravilla!" ha reaccionado Álvaro mirando a su espalda donde en ese momento posaba a escasos metros su excuñada para la prensa, evitando sin embargo acercarse a saludarla.Rápidamente, doña Elena ha abandonado el photocall por el lado contrario a donde se encontraba el hermano de Jaime de Marichalar, haciendo oídos sordos a las preguntas sobre este inesperado reencuentro en público con el que un día fue su cuñado.En cuanto a uno de los 'azotes públicos' de su padre, Bárbara Rey, no ha trascendido si coincidieron en el interior del cine, pero la vedette no ha dudado en dejar claro que "si me la cruzo claro que le digo hola.
Yo saludo a todo el mundo que veo, porque a los que no veo no les puedo saludar. Tampoco puedo forzar a una persona que se pueda sentir un momento incómoda". "Pero no la he visto" ha asegurado, apuntando que la hija de Don Juan Carlos "es una mujer alegre y campechana" y cree que le hubiese devuelto el saludo.-
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