La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha apuntado este martes a un descenso de las llegadas de migrantes desde África occidental a Europa, con las Islas Canarias como principal punto de entrada, al tiempo que ha afirmado que el aumento de los controles en Marruecos, Mauritania y Senegal ha provocado que haya una dispersión de las salidas aún más al sur, lo que aumenta la peligrosidad de estas travesías.El organismo ha señalado que la ruta del Atlántico en África occidental ha registrado un descenso "considerable" de las llegadas a las Islas Canarias respecto al pico de 2024, con una caída del 65% entre 2024 y 2025, si bien esto no se ha traducido en un descenso de las víctimas, con una caída de solo el 4% en la cifra de fallecidos y desaparecidos en esta ruta en ese periodo, pasando de 1.215 a 1.172.Asimismo, ha subrayado que "la geografía de las salidas está cambiando", dado que "el aumento de los controles en las zonas tradicionales de embarque en Marruecos, Mauritania y Senegal han contribuido a una dispersión hacia el sur", concretamente hacia Gambia, Guinea y Guinea Bissau."Estos puntos alternativos de saluda pueden sumar hasta 750 kilómetros a la travesía, extendiendo algunos viajes a unos 2.200 kilómetros y exponiendo a las personas a periodos más largos en el mar, a zonas de costa más remotas y menos supervisadas, y a mayores riesgos de hundimiento, deshidratación y desaparición", ha explicado.Los datos de la OIM, que reflejan una caída del 59% en 2026 respecto al año anterior en las llegadas desde los cuatro principales países de origen en África occidental, no se han traducido tampoco en modificaciones en los factores que impulsan a la población a migrar e intentar llegar a costas europeas.Durante el primer semestre de 2026 se registró la llegada por mar a Europa de un total de 4.566 personas desde Malí, Senegal, Guinea y Gambia, siendo la ruta del Atlántico la principal, con un 83% del total entre enero y junio. Por detrás está la ruta del Mediterráneo occidental, con un 21,9% --respecto al 15,6% de 2025--, y la ruta del Mediterráneo central, con un 10,5% --un 8,6% el año anterior--.En este contexto, también se ha registrado un aumento en la proporción de ciudadanos de países de África occidental que han llegado a Europa a través de las rutas en el mar Mediterráneo, lo que, según la OIM, refleja un cambio en el contexto migrato… Ginebra, 13 oct (EFE).- La llegada por mar a Europa de migrantes de cuatro principales países de origen en África occidental (Mali, Senegal, Guinea y Gambia ) cayó un 59 % en el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, sobre todo porque se están utilizando otras rutas migratorias que son más largas y peligrosas.Al publicar hoy nuevos datos sobre la rutas migratorias de África hacia Europa, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) indicó que en el primer semestre del año se registró la llegada por mar a Europa de 4.566 personas de ese grupo de países, pero recalcó que este descenso no debe entenderse como una mejora en las situaciones que provocan la migración irregular.Sostuvo que los cambios que se están produciendo en las vías marítimas más utilizadas aumentan el riesgo de naufragios y desapariciones.En este contexto, la ruta atlántica de África occidental siguió siendo la principal, con los ciudadanos de esos cuatro países que representaron el 83 % de las llegadas registradas entre enero y junio.Asimismo, se observó un aumento semestral en las rutas del Mediterráneo occidental (21,9 % frente al 15,6 % en 2025) y del Mediterráneo central (10,5 % con respecto al 8,6 % del año pasado).La organización destacó que aunque las llegadas a Islas Canarias disminuyeron un 62 % entre 2024 y 2025, las muertes y desapariciones en esa ruta apenas bajaron un 4 %, (de 1.215 a 1.172 casos), "lo que evidencia cómo ha aumentado la peligrosidad de esta ruta para los inmigrantes".Según la OIM, el endurecimiento de los controles en puntos tradicionales de salida de Marruecos, Mauritania y Senegal ha contribuido a desplazar las salidas hacia el sur, en dirección a Gambia, Guinea y Guinea-Bisáu, desde cuyas costas algunas travesías pueden alargarse hasta unos 2.200 kilómetros, es decir 750 kilómetros más que por las rutas anteriores.Estos recorridos más largos, que empiezan en costas más remotas y menos vigiladas, exponen a los migrantes durante más tiempo en el mar y hacen que el riesgo de naufragio, deshidratación y desaparición sea mayor.
Como muestra de ello, los datos sobre salidas e interceptaciones indican que las personas siguen intentando alcanzar Europa, aunque no consigan su propósito."Ningún país puede resolver esto por sí solo", señaló la directora general de la OIM, Amy Pope, que reclamó proteger a los migrantes en todas l…
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